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miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ibarreche viaja a Estrasburgo

Conocíamos sobradamente el intransigente afán de protagonismo de Juan José Ibarreche, expuesto en su más ridícula desnudez desde que fue investido presidente de la comunidad autónoma vasca en el año 1999. Aquel hombre que creció hablando únicamente castellano y que tuvo que tomar vertiginosas clases de vascuence cuando fue nombrado candidato a la presidencia el gobierno vasco, decidió hace muchos años tomar el camino de la sinrazón mediante una contumaz defensa del derecho de los vascos a decidir sobre su propio futuro sin tener en cuenta al resto de los españoles.

Su manipulación histórica -fiel discípulo de Sabino Arana en la distancia de los tiempos-, su arrogante sectarismo con el que se atribuye la petulante potestad para erigirse en voz de todos los vascos, su desprecio por quienes no comulgan de sus obleas envenenadas y su afán por convertirse en el ilustre vasco que convierta en certezas los traumáticos sueños perdidos en la neblina de Sabino Arana, le han transportado en un macabro tren desde la estación del apoyo implícito a la banda terrorista ETA, pasando por la de la elaboración de un supuesto Estatuto de Autonomía que realmente ocultaba tras sus páginas las hirientes garras de una inadmisible declaración de independencia, hasta la estación de la convocatoria de un referéndum ilegal en el que los vascos decidan sobre la conveniencia de un fin negociado de la violencia de ETA y la consecución de una “negociación de los partidos vascos para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco“ [sic]. En definitiva, un paso inequívoco hacia la destrucción de la nación española y de los derechos de los españoles en su conjunto.

La última disparatada amenaza de este asesino de las libertades es la de demandar al Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, sito en Estrasburgo, si el Tribunal Constitucional impide que se celebre su delirante referéndum ilegal. Recurre ahora a la legalidad para proclamar a los cuatro vientos -aquellos que sueñan con poder ondear algún día las vilipendiadas banderas españolas de los ayuntamientos vascos- que, en caso de no permitir la celebración del referéndum, se estarían vulnerando los artículos 9, 10, 11 y 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales, aquellos que hacen referencia a la libertad de pensamiento, expresión, asociación y su relación con la participación política que afecta a los partidos políticos. Le deseo buena suerte porque la va a necesitar a sobredosis.

Esta nueva víctima de la tiranía de la Constitución y de las leyes españolas, presidente de la comunidad autónoma vasca porque esa misma Constitución con la que él calza su mesa del despacho en horas de trabajo le ampara como ciudadano de pleno derecho, ha vulnerado sistemáticamente la Constitución de 1978 que jamás ha aceptado como norma suprema votada en referéndum -este legal- por todos los españoles. Es importante hacer repaso de alguno de los artículos que Ibarreche jamás ha respetado y que quedarían incinerados con la culminación de su referéndum. 1.2) “La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.” 2) “La Constitución se fundamental en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles (…)” 3) “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.“ 6) “Los partidos políticos expresan el pluralismo político (…) Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley.” 9.1) “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”. 9.2) “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean efectivos; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, cultural y social.” 14) “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.” 27.2) “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”. 92.1) “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos” 139) “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado”.

A esta serie de artículos, que no están todos los que son ni son todos los que están, habría que añadir con especial relevancia aquellos de la Ley Orgánica 2/1980, de 18 de enero, sobre Regulación de las Distintas Modalidades de Referéndum, que afectan directamente a la consulta ilegal que quiere realizar Ibarreche a los vascos. Serían, en resumen, los siguientes: 2.1) “La autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum en cualquiera de sus modalidades, es competencia exclusiva del Estado.” 2.2) “La autorización será acordada por el Gobierno, a propuesta de su Presidente, salvo en el caso en que esté reservada por la Constitución al Congreso de los Diputados.” 2.3) “Corresponde al Rey convocar a referéndum, mediante Real Decreto acordado en Consejo de Ministros y refrendado por su Presidente.”

En base a los artículos anteriormente citados, ¿qué pretende Ibarreche demandado al Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos? ¿De verdad cree que su protesta irá más allá de un concierto de risotadas que podrá escucharse a lo largo de los canales de Estrasburgo? Quizás me equivoque en mis apreciaciones, pero los artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales que supuestamente se verán vulnerados por la futura negativa del Tribunal Constitucional, no encuentran parangón alguno con las quejas del mártir Ibarreche. Veamos de nuevo: ¿se vulnera su libertad de pensamiento? Que piense lo que bien le apetezca de puertas para dentro, mientras habla con sus allegados o en las nauseabundas tabernas que frecuente, pero que acate la Constitución y las leyes, que no vulnere él los derechos elementales de los vascos y, por tanto, españoles, y que no convoque un referéndum ilegal. ¿Se vulnera su libertad de expresión? Exactamente igual que en la respuesta anterior. ¿Se vulnera su libertad de reunión y de asociación? A la vista está que no, pues todavía en España siguen permitiéndose partidos políticos que, aun siendo claramente explicado en el artículo 6 de la Constitución, traten de socavar los cimientos de la nación española. ¿Se le discrimina por razón de lengua, sexo, raza u opinión política? A la vista está que tampoco, puesto que, aun tratando de defenestrar España, se le permite seguir siendo presidente del gobierno vasco.

Más bien, si a alguien habría que denunciar por vulnerar los derechos de los vascos y, por tanto, de los españoles, es a usted, sin duda, porque son ellos, sí, a los que no permite levantar un negocio en castellano, a los niños contra los que a diario arremete impidiéndoles estudiar en castellano, a las víctimas del terrorismo que usted no da aliento, quienes son auténticas víctimas de sus políticas liberticidas. Vaya a Estrasburgo, no se amedrente. ¿No recorría Don Quijote los campos castellanos tras sus sueños?

domingo, 25 de noviembre de 2007

EN CLAVE DE HUMOR


Perdonadme la chanza, pero acabo de leer esto en un correo de un amigo y, aparte de hacerme reír, me pregunto cuánto de verdad tiene el chistecito de marras.

Espero que lo disfrutéis.

Saludos.








LA ENSEÑANZA EN ESPAÑA

un problema matemático:


ENSEÑANZA DE 1960


un campesino vende un saco de patatas por 10 ptas.
Sus gastos de producción se elevan a 4/5 del precio de la venta
¿Cual es su beneficio?


ENSEÑANZA TRADICIONAL DE 1965


Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pts.
Sus gastos de producción se elevan a 4/5 del precio de venta, esto es a 800 ptas.
¿Cual es su beneficio?


ENSEÑANZA MODERNA DE 1970


Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas.
El cardinal del conjunto M es igual a 1000 ptas, y cada elemento vale 1 pta.
Dibuja 1000 puntos gordos que representen los elementos del conjunto M.
El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M.
Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M, estudia cual será su unión y su interseccción y da respuesta a la cuestión siguiente:
¿Cual es el cardinal del conjunto B de los beneficios?
(Dibuje B con color rojo)


L.O.G.S.E


Un agricultor vende un saco de patatas por 10 euros
Los gastos de producción se elevan a 8 euros y el beneficio es de 2 euros.
Actividad: subraya las palabras 'patata y agricultor' e intercambia impresiones sobre dichos conceptos con tu compañero. A continuación, comenta con el profesor la utilidad de lo aprendido en este punto.




LA PROXIMA REFORMA

"El tio Ebaristo, lavriego, burges, latifundista, espanyol facista espekulador i intermediario es un kapitalista insolidario y centralista q sa enriquezio con 200 pelas al vender espekulando un mogollon d patatas.
Vibe al oeste de madrid esplotando ha los magrevies en un terreno usurpado por el rejimen frankista a los democratikos republikanos ke travajavan onradamente esa tierra.
Lleva a sus ijos, Borja y Edurne a una eskuela de pago."

Analiza el testo, vusca las faltas desintasis, dortografia, de puntuacion, siendo conbeniente pero no inprescindible para kambiar de kurso. Señala el capitulo conkreto de "Educazion para la ziudadania" k infringe ese facha.

Escribe tono, politono o sonitono con la frase 'QUE LISTO EL EBARISTO' y envia un sms a tus colejas y otro al programa de Gabilondo en Cuatro y a la kadena ser komentando los avusos antidemocraticos dEbaristo i conbocando una manifa expontanea en señal d protesta.
Si bas a la manifa sortearan un buga guapeao.

jueves, 22 de noviembre de 2007

La Educación a rastras

La lectura de un par de entradas de dos blogueros a los que sigo me ha hecho reflexionar, una vez más, sobre un tema que ya he traído en más de una ocasión a este espacio: la educación y el sistema educativo español.

Calle Salsipuedes, en el blog Unidad y Libertad, escribe sobre la doble vara de medir de algunos dirigentes socialistas. Concretamente habla de José Montilla, actual presidente de la Generalitat catalana, que no se ha cansado de defender y alabar la escuela pública pero que lleva a sus hijos a un colegio privado. Natalia Pastor en su blog, escribe una sesuda reflexión a propósito de los programas basura televisivos y su repercusión social. En principio ambos temas no aparentan tener nada en común pero yo voy a intentar la pirueta argumental de relacionarlos.

Sabemos que José Montilla no se caracteriza por su expediente académico, muy limitado. Sin embargo no se le puede negar que es, cuanto menos, "avispado". Ha sabido pulsar los resortes oportunos para alcanzar nada menos que la presidencia de una de las regiones -o Comunidades Autónomas, que nadie se me enfade- más prósperas de España. En recientes declaraciones y otras más antiguas también, el bueno de Don José no ha escatimado calificativos para cantar las grandezas, el prestigio y la excelencia de la Educación Pública... para enterarnos después de que sus hijos asisten a clase en el Colegio Alemán, una institución privada. Tal comportamiento denota varios aspectos, muy comunes también, de la caterva socialista. Por un lado no experimenta el mínimo rubor al proclamar públicamente algo en lo que no cree; no tiene inconveniente en mentir consciente y deliberadamente a la masa social para enviar el mensaje que más le conviene a él o a su partido; es la viva imagen del oportunismo cínico del socialismo actual. Pero por otro lado, y es lo que hoy más me interesa, su elección escolar para la formación de sus hijos denota el fracaso absoluto del sistema educativo público. Un sistema que nos está relegando irremisiblemente al furgón de cola mundial en la calidad y el prestigio de nuestros licenciados universitarios. Nuestras Universidades, con solera y antaño prestigiosas, hoy contemplan con estupor este declive y, aún sin estar exentas de toda responsabilidad en el desastre, lo cierto es que reciben a unos bachilleres cada día peor y más sectariamente preparados.

Ya escribí mi opinión de cuál debería ser la solución a tamaño desastre, y lo mantengo. No podemos esperar que el sistema mejore si no goza de estabilidad y no tendrá estabilidad hasta que se establezca un pacto en materia educativa que así lo garantice. Los frutos en materia educativa no se recogen hasta que el árbol está bien desarrollado y nunca lo estará si cada cuatro u ocho años se tala su tronco para plantar un famélico brote en su lugar. No es de recibo que las leyes de ámbito educativo en España tengan la misma vigencia que el gobierno que las promulga. Un cambio de partido político en el gobierno implica, irremisiblemente, una nueva ley y un nuevo sistema. Ningún fruto y muchas trabas. La mejor prueba es el índice de fracaso escolar actual y el propio desprestigio de colegios y universidades.

Sé que es una tarea muy difícil pero no por ello hay que abandonarla. Y de antemano intuyo algunas de las dificultades del camino, como el sectarismo y el anticlericalismo radical de la izquierda. Pues bien, habrá que enfrentarse a ello y encontrar una postura común y moderada de la que saldrán beneficiados nuestros hijos... o nuestros nietos.

Hoy por hoy vivimos en una España educativamente disgregada. A la baja calidad del sistema hay que unir, como ya he escrito, la feroz manipulación y la información sesgada que se difunde en las distintas Comunidades Autónomas. No es un problema nuevo; van transcurriendo los años y contemplamos que nada mejora. Valgan estos ejemplos de los años 2000 o 2001, para comprobar que la Educación para la Ciudadanía sólo ha venido a empeorar la situación. En estos días también leemos noticias de sectarismo educativo, de manipulación de la Historia, de ocultación de verdades a nuestros pequeños vascos, catalanes o gallegos (una, otra, otra más)

A veces me pregunto si toda esta inmundicia no estará debida y deliberadamente orquestada. Es cierto que un pueblo inculto es más fácil de conducir que uno preparado. ¿Serán los nacionalismos excluyentes y los partidos de izquierdas los que prefieran una masa amorfa e inculta pero fidelizada? ¿Prefieren el poder al progreso de España?

Luego no nos extrañe que tengamos la televisión que tenemos, es la que pedimos: la incultura que sufrimos es la que generamos y... el gobierno que tenemos, es el que nos merecemos.

martes, 6 de noviembre de 2007

La España profunda

El pasado fin de semana fui invitado a una boda en un bonito pueblo de La Mancha. La ceremonia fue sencilla, igual que los novios, pero llena de ilusión y juventud, como debe ser una boda. Para los que somos urbanitas y más concretamente capitalinos, estas bodas recias y costumbristas constituyen un precioso espectáculo pleno de tradición, olor a otoño y ropa blanqueada al sol. Se agradece un cóctel de jamón, queso y calamares, todo bueno, regado simplemente con sangría y botellines y una cena en la que prima la cantidad sobre la calidad. No faltó el obligado corte de corbata al novio, de la liga de la novia, la intimidación de los amigos "vendiendo" los restos de estos adornos, el exceso en el alcohol, los cánticos de salvajes letras, los "que se besen los novios", lo mismo los padrinos... Mi anciana madre, castellana también, me contó hace años una costumbre que yo creía extinguida. Sin embargo el sábado la contemplé por primera vez en mi vida: tras el banquete se formó una enorme fila de invitados que pasaban, uno por uno, a felicitar a los novios y padrinos y a entregarles "el sobre". Sobre que había sido rellenado minutos antes y siempre en función de la satisfacción por el banquete que se acababa de disfrutar. Qué distinta esta boda a las últimas a las que he asistido en las que los Cartier rivalizan con los Vacheron & Constantin y las corbatas de Hermès o Loewe con los abrigos de visón.

Este bucólico cuadro se hace patente a poco más de hora y media de plácido viaje en coche, apenas a doscientos kilómetros del centro de Madrid. Sin embargo constituye un brutal choque con una realidad que dista años luz de las tiendas de la calle Serrano o el Corte Inglés de Goya. Gente sana, noble, bruta, que vive del campo y de los animales, que quema su cuerpo de sol a sol, que suda y brama cada día con el único objetivo de sobrevivir.

Gente que ha oído hablar de internet, sí, pero que no les interesa; que apenas leen el sobado Marca de la barra del bar si tienen un rato después de la partida; que nunca han leído un libro; que discuten sólo de fútbol y tetas... y nunca de política.

Y esto fue una dolorosa constatación: Para ellos la política es "eso que hacen en la capital, todos los políticos son iguales y están allí sólo para forrarse". Sin embargo, tienen muy claro a quién votan, año tras año, elección tras elección. "¿No somos trabajadores? Pues eso, votamos a los que nos defienden, a los que nos dan el cheque por los bebés y nos van a subir las pensiones. A los que se forran con la construcción nada de nada, que se jodan".

Este fin de semana he vivido una hermosa experiencia rural pero también un esclarecedor impacto comprobando qué es lo que interesa allí, cuál es el mensaje que reciben y lo lejos que estamos en el intento de acercar nuestro mensaje a estos feudos tradicionales del socialismo. Puedes intentar hablar de economía, de paro, de asuntos exteriores... y ellos te contestan con lo jodido que está el mercado del queso manchego por culpa de los intermediarios de derechas que se lo quedan todo.

Comí, bebí, bailé y me divertí, eso es cierto. El domingo, de camino a la capital, paré a desayunar en un hostal de carretera. Fue el complemento perfecto al resto del fin de semana: la cafetería del hostal era el rancio hogar de cientos de moscas y litros de grasa. Los papeles del suelo, a esas horas, sólo podían indicar que no se había barrido al menos desde el día anterior. Los pelos del camarero, diseño de ensaimada y con más grasa que las vitrinas del queso en aceite -y otras irreconocibles viandas- sólo fueron superados en el ránking de mi estupor por el negro contenido interungular del susodicho camarero. Junto a la puerta, no podía faltar un expositor de películas porno junto a otro que anunciaba el "juguete definitivo: el famoso Sex-Ring" a 8,95 euros, una ganga. La tostada, excelente por cierto igual que el café, me la sirvió una marroquí también despeinada que lucía una ceñida camiseta con la bandera americana sobre sus más que onerosas curvas y que salió de la cocina como quien acaba de saltar de la cama.

No quiero imaginar si estas experiencias las vive un francés medio, un alemán o un británico. No me extraña que sigamos teniendo la imagen tercermundista que se percibe desde Europa. Es inquietante, ciertamente, este brutal choque de frente con una realidad que estadísticamente es la mayoría del pueblo español: rural, de izquierdas, sin pretensiones y acomodado a una situación de la que le cuesta mucho salir. Nuestros pueblos, unos más que otros, ciertamente, son un excelente caldo de cultivo para el vacuo discurso socialista. Una España profunda y anclada.

viernes, 26 de octubre de 2007

El juguete de la Justicia

Hay ocasiones en las que cualquiera de nosotros opinamos, que para eso estamos, pero lo hacemos sin los conocimientos suficientes del tema opinado. Así, es frecuente vernos convertidos en el mejor entrenador de fútbol diseñando una alineación, un gran médico recetando soluciones a los colegas o un excelente arquitecto que opina de la ideoneidad de las proporciones estéticas de cualquier edificio. Si no tiene consecuencias -no es bueno "recetar" a los colegas- no deja de ser un ejercicio de opinión y, en todo caso, de autoestima.

Todos queríamos haber visto en chirona al niñato de la agresión a la ecuatoriana y no ha sido así. Pero seamos sinceros, lo que tiene de excepcional este caso es el tratamiento mediático, las perfectas imágenes repetidas hasta la saciedad en televisión, opio del pueblo. Estadísticamente, sólo en Cataluña se registra una denuncia por actos xenófobos cada dos días y según la asociación SOS Racismo, que recogió 158 casos en 2006, 89 de ellos fueron agresiones. Sin ser un habilidoso matemático se puede calcular que en España se producen miles de ataques de este tipo al año. Aún así, si comparamos con otros países europeos o americanos, podemos asegurar que España no pertenece al grupo de países que ocupan los primeros puestos del deplorable ranking del racismo en el mundo. Lo triste es que no es difícil escalar posiciones en esta clasificación y si no ponemos remedios ya, los escalaremos en muy pocos años.

Sólo por eso, por ser un caso hiperdifundido mediáticamente, por el "escándalo" social que ha producido, el juez debería haber mandado a prisión a este energúmeno. Sin embargo, el juez no ha tenido en cuenta esta presión y entiende que al no existir riesgo de fuga y que el ataque es un hecho puntual y no una situación continuada, no debe decretar prisión preventiva. Pues bien, no puedo por menos que felicitarme de que haya jueces que actúen de esta manera, sin ser seducidos por la presión mediática. Creo que Eduardo Gómez, que así se llama el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), ha actuado de una forma valiente y honesta. Y le felicito por ello.

Como reflexión final a este asunto -y muy brevemente-, creo que el problema del racismo en España es aún un embrión. Hay que atajarlo ya y no esperar a que se desarrolle y se nos escape de la mano. Las medidas que pueden contribuir a ello no son sólo judiciales sino, fundamentalmente, de política de inmigración. Hay que diseñar un plan de acción, de "filtrado" de inmigrantes de manera que no pueda entrar aquí todo el que quiera sino el que venga a trabajar y quiera salir adelante honradamente. Y hay muchas formas de hacerlo, algo que ni el PP abordó en los ocho años que gobernó ni, por supuesto, el PSOE está haciendo en estos últimos años. Más bien al contrario pues con las "leyes Caldera" se ha producido un efecto llamada que ha identificado nuestro país con el paraíso del emigrante y, por desgracia, del delincuente también.

Sin embargo, el título de esta entrada se refiere más al tejemaneje judicial que estamos contemplando en los últimos días. La Justicia se está convirtiendo en un juguete que unos y otros utilizan en función de sus intereses. En las últimas semanas hemos asistido al bochornoso espectáculo de un Gobierno que toma una sorprendente decisión para romper en su favor el equilibrio del Tribunal Constitucional. Días después, como reacción, el Partido Popular recusa a otro puñado de jueces para contrarrestar la jugada del Gobierno (otro enlace).

No sé si la reacción del PP, aunque lógica, es correcta. La jugada del PSOE es reflejo de su catadura moral y digna de gobiernos bananeros. ¿La consecuencia? Todo nuestro sistema judicial, una vez más, puesto en entredicho. Ya hace tiempo que escribí cuál es mi opinión en materia de Justicia y de su aplicación pero lo recuerdo resumido: Necesitamos imperiosamente separar el poder judicial del ejecutivo. Hemos de convertir al poder judicial en una estructura independiente, que no se pliegue a los caprichos de ningún gobierno ni partido político. Los propios jueces piden alejarse del gobierno, sobre todo del ministro de justicia más absurdo y manipulador de los últimos años. Y, por supuesto, necesitamos cambiar nuestro código penal para endurecerlo y convertirlo así en una verdadera herramienta eficaz.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Una idea que me parece brillante.

Mirad lo que he leído ahora mismo. Me parece una idea estupenda. Lo digo en serio. La diversidad de idiomas que tenemos en España no debería ser arma arrojadiza para dividir a los españoles, como pretenden los nacionalistas. Y que haya sido un partido nacionalista quien haga esta propuesta no me hace confiar más en él, pero sí estar de acuerdo, conforme a mis motivos propios, que no son sino preservar la cultura española, que se enriquece de manejar cinco lenguas (para mí el valenciano y el catalán no son la misma lengua, aunque puedan tener un origen común o fuentes comunes, que no lo sé. Sé que sobre esto habrá controversia, pero yo lo siento así y así lo defenderé; lo digo para evitar debates que ahora creo que no proceden).

Enseñar lenguas regionales, en lugar de la famosa EpC me parece algo bastante más útil y enriquecedor.

Lo digo plenamente convencido.

Y no me vale el que se diga que esas lenguas no se van a utilizar fuera de España. Es que no es eso lo que me motiva. Lo que me motiva es conocerlas y no perderlas. Eso nos uniría aún más.

Estoy totalmente seguro.

Ésta es la noticia: http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276316051.html

domingo, 14 de octubre de 2007

Escenas de nuestra Historia (I)

En estos momentos necesito compartir con todos vosotros, queridos lectores, dos escenas de nuestra Historia. Son dos escenas de verdadera importancia para el transcurso de los años posteriores, para los diferentes capítulos de nuestra novela histórica y que, por añadidura, en nuestro presente resultan de especial relevancia por los debates abiertos y los feroces ataques que envuelven a la Corona y a la misma esencia de nuestra Nación.

La primera escena, el primer texto, nos hace viajar hasta el año 1709. Por aquel entonces, como todos bien sabréis, España se mantenía sumergida bajo una cruenta guerra civil que definiría los destinos de nuestra patria. Por un lado, los partidarios de la implantación de la dinastía borbónica luchaban frente a los defensores de la continuidad de la dinastía austriaca. Fueron largos años de batallas por tierras castellanas que plantarían la semilla de un secular árbol enraizado en lo más profundo de nuestra esencia. Por aquellos años, Felipe V de Borbón escribiría una misiva a su abuelo, Luís XIV, Rey de Francia, señalándole que defendería el trono de España hasta su muerte. El escalofriante documento reza así:

“Tiempo hace que estoy resuelto y nada hay en el mundo que pueda hacerme variar. Ya que Dios ciñó mis sienes con la Corona de España, la conservaré y defenderé mientras me quede en las venas una gota de sangre; es un deber que me imponen mi conciencia, mi honor y el amor que a mis súbditos profeso. Cierto estoy de que no me abandonará mi pueblo, suceda lo que quiera, y que si al frente de él expongo mi vida, como tengo resuelto, antes de abandonarlo, mis súbditos derramarán también de buen grado su sangre por no perderme. Si fuera yo capaz de abandonar mi reino o cederlo por cobardía, estoy seguro de que os avergonzaríais de ser mi abuelo. Ardo en deseos de merecerlo sólo por mis obras, como por la sangre lo soy; así que jamás consentiré en un tratado indigno de mí.

Con la vida tan sólo me separaré de España y sin comparación quiero más perecer disputando el terreno palmo a palmo que empañar el lustre de nuestra Casa, que nunca deshonraré si puedo; con el consuelo de que trabajando por bien de mis intereses, trabajaré al mismo tiempo en obsequio de los vuestros y de los de Francia, para quien es una necesidad la conservación de la Corona de España."

El segundo retazo de nuestra Historia nos obliga a retrotraernos hasta el año 1873. Tras dos incontrolables años de reinado de Amadeo de Saboya, rey extranjero procedente de Italia, éste presentaba su dimisión por la imposibilidad de mantener la estabilidad de España. Su discurso de renuncia es realmente escalofriante, y creo que es uno de los textos de nuestra Historia -al menos de los que yo he tenido ocasión de leer- que más puede hacernos recapacitar a los españoles en estos momentos de marejada. El texto es el siguiente:

“Dos años largos ha que ciño la corona de España, y la España vive en constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo. Si fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la nación son españoles; todos invocan el dulce nombre de la patria; todos pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor del combate, entre el confuso, atronador y contradictorio clamor de los partidos, entre tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública, es imposible afirmar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar remedio para tamaños males. Los he buscado ávidamente dentro de la ley y no lo he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido observarla.”

Estas dos escenas, estos dos momentos, estos dos jalones, estos dos textos deben ser repasados una y otra vez para entender ciertos males de nuestra Historia. He sentido el impulso de compartirlos con todos vosotros, convencido de que sabréis analizarlos en el sentido correcto. Qué grande y complicada se presenta España bajo estos renglones.

jueves, 27 de septiembre de 2007

DE RITOS ARCANOS Y OTRAS.

Extraido de algún diario de hoy, en los que se recoge esta noticia:

"El Bloque Nacionalista Galego (BNG) propone que se elimine la disposición que regula el juramento o promesa ante la bandera de España por entender que hay que "suprimir fórmulas arcaicas de ensalzamiento de valores que deberían ser superados en la actualidad"

Sí, puede que tenga razón. A partir de ahora que lo hagan con el mástil bien incrustado en el esfínter anal, de tal forma que la sientan "bien adentro".

Bromas aparte, semejante insulto debería ser contestado con un manotazo en la mesa y un "¡ya está bien!", pero no, porque respetando la libertad de expresión, se puede insultar todo lo que tenga origen español.

Perdonad el tono, pero a falta de quien me represente en el Parlamento, yo también ejerzo mi libertad de expresión.

Y suma y sigue....

martes, 17 de julio de 2007

Reformas necesarias III: El sistema educativo español

Cuando empecé con la serie de “Reformas necesarias” no podía imaginar que nuestro modesto blog tuviese la influencia que ha demostrado. Nuestros popes en Génova están deseosos de leer cuanto aquí publicamos para transcribirlo fielmente en sus idearios y volcarlo en sus discursos políticos. Está claro que pertenecemos a la crème de la crème, creamos opinión…

Bien, después de este humorístico autobombo debo reconocer que me ha satisfecho sobremanera leer esta noticia que parece plenamente coincidente con lo que expresábamos en el post del pasado 5 de mayo y que estrenaba esta serie. Espero que el resto de “Reformas necesarias” que en estas páginas estamos desgranando sean también una prioridad para nuestros dirigentes populares. Desde aquí se lo recordaremos cuantas veces resulte necesario, que no serán muchas porque, es evidente, nos leen a diario.

La reforma que hoy quiero tratar es la de la EDUCACIÓN y el sistema educativo en España. Y no hace falta un gran análisis para determinar que es una de las asignaturas pendientes de nuestra democracia.

La Educación es uno de los pilares básicos de la sociedad y así lo han entendido los distintos gobiernos democráticos –o no- de nuestro país. El control del sistema educativo, junto con el de los medios de comunicación, es la mejor herramienta para formar y deformar a la sociedad y, por tanto, manipularla al antojo de los gobernantes. La obsesión por este control ha generado un largo rosario de leyes en España que, lejos de mejorar la situación, cada vez la retuercen y complican más.

Mi especialidad no son los temas jurídicos pero creo recordar que las principales leyes que han tratado de regular el sistema educativo español –desde los últimos años del régimen franquista- han sido la LGE (Ley 14/1970 de 4 de agosto, Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa), la LODE (Ley Orgánica 8/1985 de 3 de julio, Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación), la LOGSE (Ley 1/1990, de 3 de octubre, Ley de Ordenación General del Sistema Educativo), la LOPEGCD (Ley Orgánica 9/1995, de 20 de noviembre, Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros Docentes), la LOCE (Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, Ley Orgánica de Calidad de la Educación) y la LOE (Ley Orgánica 2/2006 de 3 de mayo, Ley Orgánica de Educación).

Esta sucesión de leyes, y otras de rango menor, ha originado que cada pocos años se haya producido un cambio en el sistema educativo que ha conducido a su inevitable desestabilización. Así, nos resulta difícil comprender en qué curso están nuestros hijos cuando tenemos que realizar una compleja equivalencia entre E.S.O., B.U.P., C.O.U., P.R.E.U., Bachilleratos, Reválidas, Selectividad, Educación Primaria, Secundaria… o la madre que los parió.

Pero esto, aunque enredoso, no es lo verdaderamente importante. En realidad resulta indiferente cómo se llame el grado que cursa nuestro vástago, mientras los contenidos sean los apropiados.

No quiero entrar a valorar aspectos tan suculentos como la tristemente famosa y actual asignatura de Educación para la Ciudadanía, ni lo positivo o negativo aportado por las distintas leyes antes mencionadas. Este análisis, que es sin duda apetecible y esclarecedor, lo dejo para los que leáis estas líneas si os apetece. Por mi parte sólo quiero dejar constancia de dos aspectos que entiendo fundamentales y que, desde mi punto de vista, son las claves de esta “Reforma necesaria”.

En primer lugar creo que es INDISPENSABLE que las transferencias en materia de Educación sean derogadas y el sistema educativo sea único y estable en todo el territorio nacional. No podemos consentir que los niños de las distintas comunidades autónomas sean educados a conveniencia de los regionalismos excluyentes reinantes y que, según su situación geográfica, aprendan que el Ebro nace en tierras extrañas o que Navarra es la región más antigua de Euskadi,

Y en segundo lugar, algo que es verdaderamente necesario, es un PACTO en materia educativa entre, al menos, los dos partidos mayoritarios de ámbito nacional. No podemos seguir con leyes impuestas por media España a la otra media y que, sistemáticamente, sean derogadas a los pocos años de su vigencia. Si queremos un sistema educativo fructífero debemos desarrollar un marco estable y que se prolongue en el tiempo sin más cambios que los que la propia dinámica social vaya demandando.

La consecuencia de una gestión educativa errática como la que arrastramos desde hace tantos años se manifiesta en la pérdida constante y paulatina de prestigio de nuestras Universidades. No sólo los jóvenes llegan a ellas con peor preparación y enormes diferencias según la autonomía de origen, sino que los titulados que de ellas salen, los que gozaban de prestigio en Europa y el resto del mundo, hoy son “titulados del montón”. Debemos tratar de invertir esta marcada tendencia.

En definitiva las dos ideas expuestas, el pacto educativo y la uniformidad educativa nacional, son los dos aspectos que entiendo deben ser desarrollados necesariamente y en el menor plazo de tiempo para conseguir una mejora sustancial del sistema educativo español.

lunes, 11 de junio de 2007

Reformas necesarias II

La Justicia y la Administración de la misma, en España, necesitan una reforma profunda y urgente, algo que el PSOE no tiene intención alguna de acometer y que tampoco emprendió el PP cuando gobernó. El código penal que arrastramos hoy, sí, arrastramos, data de 1995, de la última etapa del gobierno de González. No es antiguo, por tanto, pero se ha mostrado una herramienta inútil para el ordenamiento actual.

Vaya por delante que Tío Pop es un lego en la materia, en plena segunda acepción del vocablo según la Real Academia Española y que no es otra que "falto de letras o noticias". Así pues, lo que ahora escribo no es en absoluto técnico ni fruto del estudio o conocimiento, es el cabreo de un ciudadano "de a pie" que no entiende algunas cosas. Muchas cosas. Demasiadas cosas.


Es lógico pensar que si el código penal de 1995 no funciona haya que modificarlo. Así se ha hecho nada menos que en veinte ocasiones desde entonces. Tanto remiendo, seguramente necesario por el propio devenir de los acontecimientos, por el propio día a día, hace pensar que aún queda mucho por zurcir y este pobre código penal es más una pena que un código.


La tradición democrática española, por eso de que salíamos de un período absolutista, se esforzó en resultar garantista con el reo, con el infractor de la norma, con el ladrón, el asesino y el terrorista. Y digo yo que ha de ser así, por supuesto, pero nunca en detrimento de las garantías de quien no delinque. No podemos seguir consintiendo que robar y matar en España resulte "tan barato" como afirman las mafias extranjeras argumentando que nuestro país es un paraíso para ellos y así nos va. El endurecimiento de las penas es una necesidad. Si no es educativo o rehabilitante para el infractor, al menos es sedante y tiene una parte de consuelo para la víctima o sus familiares. No se puede consentir que una madre se enfrente en la calle al asesino de su hija apenas cuatro años después de enterrarla, o que se conceda la libertad a un violador múltiple con la certeza de que no está rehabilitado, o que un extranjero con dieciocho antecedentes por robos violentos siga deambulando por nuestras calles hasta que acaba matando al primero que se le cruza, o que...


Por un lado, por tanto, es necesario un código penal nuevo o una reforma profunda del mismo que endurezca las penas y que no contribuya, como el actual, a que nuestro país sea un edén para el delincuente. Pero tan importante o más es la reforma del Sistema Judicial y la Administración de Justicia.


Los jueces se quejan de que las leyes y códigos vigentes no les dejan hacer otra cosa. Nosotros nos quejamos de que ellos las apliquen de forma que los delincuentes, es frase manida, lo sé, entren por una puerta y salgan por la otra. Si los jueces no pueden ser más duros con los instrumentos que tienen en sus manos es evidente que hay que dotarles de otros instrumentos.
Y, de una vez por todas, el poder judicial ha de independizarse definitivamente del poder político. No se puede consentir que un Fiscal General del Estado actúe como una marioneta del Gobierno, impidiendo o favoreciendo los procesos judiciales en función de intereses políticos. No se puede consentir que existan "Jueces estrella", jueces mediáticos cuyo mérito es también servir a unas siglas, eso sí, con la Ley en la mano. No se puede consentir que el nombramiento de los jueces de un alto tribunal sea objeto de pactos o imposiciones entre partidos políticos.


Tras treinta años largos de democracia, ésta es aún muy joven y le queda mucho camino por recorrer. Pero no entrará en la madurez hasta que esta reforma judicial, tanto del código penal como del sistema de administración de la justicia, sufra una profunda reforma que lo endurezca y lo independice definitivamente.

domingo, 13 de mayo de 2007

LA COHERENCIA FRENTE AL OPORTUNISMO.

Cercanas ya las fechas de elecciones autonómicas y municipales en la mayor parte de España, la impaciencia crece en mi interior y el afán por saber el resultado de estos comicios y si van a representar un cambio de tendencias en el pensamiento político del ciudadano español me corroen por dentro “como un ratón fabricando queso gruyere”. Está claro que no hablamos de unas elecciones generales, que han sido quizá el asunto más generalmente tratado en este foro. Son elecciones de menor rango, pero no menos importantes. En éstas, los motivos por los cuales se vota a uno u otro partido son diferentes a los motivos que uno tiene cuando quiere decidir sobre el Gobierno de la Nación. Y si son diferentes los motivos por los cuales uno va a votar, también son diferentes los motivos por los cuales los políticos -algunos- acuden con formaciones electorales nuevas, casi todas, me aventuraría a decir, con el nombre de “independientes”. Yo me pregunto: ¿independientes de qué o de quién?. ¿Cómo nacen estas formaciones y qué objetivos buscan? Por la experiencia que tengo, en materia laboral, habiendo tenido la oportunidad de ver cómo se constituyen algunas de estas formaciones políticas y añadiendo a ellas la antaño famosa G.I.L. (Grupo INDEPENDIENTE Liberal), que no buscó otra cosa que la fama y fortuna propias y han dado suficiente trabajo a jueces y magistrados para unos cuantos lustros, y respetando en todo momento la libertad de ideas en España, no puedo hablar bien de ellas. Veo intereses personales ocultos que no beneficiarán en nada al ciudadano. Empecemos “por partes”:

En primer lugar defiendo, porque ese es su valor, la libertad de ideas en España. Esta libertad de ideas puede ser plasmada, gracias a la Constitución, en forma de partidos políticos de cualquier índole, dentro de unas normas comunes que dicta la Carta Magna. La libertad de ideas puede ser expresada en forma de corrientes ideológicas dentro de un partido también. No es necesario que se convierta en un grupo político propio. Claro que, salvo el PP, en otros partidos y especialmente en el PSOE, esta libertad de ideas se convierte en una guerra de intereses particulares abiertamente demostrada y debidamente maquillada cuando se presenta a la opinión pública. Dado que salvo el PSOE e Izquierda Unida, no existen otros “grandes” partidos políticos en España, en los otros casos hablamos de partidos regionales (nacionalistas), cuyos fines nunca son favorecer a España. Es más, la atacan. Pero fijémonos en el caso del PSOE, que tiene distintos grupos políticos interiores, como son el gallego, el valenciano, el catalán, el vasco, el andaluz, etc. Sus diferencias, manifiestamente visibles, zarandean la política española como paquebote a la deriva en medio de una tormenta. Y las consecuencias las pagamos todos.

En segundo lugar: ¿Y qué ocurre en el caso de unas autonómicas o en unas locales? La afloración de partidos “independientes” últimamente han partido de la derecha española. Es decir, que son migajas que se le han “caído” al PP. Y es al PP a quien buscan hacer daño. Otra vez. Esa consigna de “todos contra el PP” a veces parte de dentro del propio partido. Por gentes que no buscan el beneficio de los ciudadanos a quienes quieren representar, sino por rencillas internas de búsqueda de poder. Esa búsqueda de poder particular que he visto citada en algún post de este foro. ¿Qué consiguen con estas escisiones? Yo vi un ejemplo muy claro en un municipio donde trabajo: el desgobierno total, pactos “contra-natura” de formaciones que antaño se tiraban de todo menos bondades, subida de sueldos, aprobación de planes de recalificaciones de suelo interesadas, etc. El ciudadano que les votó se arrepintió de inmediato, visto el resultado obtenido pero ya nada podía hacerse. En el caso que yo conozco, el reparto de concejales fue de 5, 5, 5, y 1. De esos grupos de cinco, uno de ellos era una escisión del PP que pactó con el otro grupo de cinco, que eran del PSOE. ¿Se puede ser más incoherente? Sin embargo y pese al descontento que causaron tras las elecciones ahora acechan nuevamente para captar su voto y, como ya sabemos, el electorado a estas alturas puede estar escaldado por un motivo u otro y no hay terapia mejor contra el cabreo que echar babas contra alguien. Y si tienes a alguien que te encauce tu rabia, mejor, porque te lo ponen más fácil.

Esto traerá como consecuencia que en los ayuntamientos, sobre todo, haya un reparto de concejales y ninguna mayoría absoluta. Como resultado de ello, pactarán entre sí grupos políticos “independientes” de programas electorales diferentes, ¿con qué fin?

Antes de saberlo, creo mejor evitarlo. Ya se sabe: mejor prevenir que curar. Y por ese mismo motivo animo al electorado de derechas que no se deje llevar. El partido que le representa es el PP. Lo hará mejor o peor, pero para eso están los Plenos Municipales, a los que usted y yo podemos acudir y participar mediante nuestros representantes o con nuestra presencia. Los concejales y alcaldes son gente próxima a los que uno puede hablar tomándose un café en un bar, o reuniéndose con ellos en su despacho. No se deje llevar por esos nuevos amigos que le salen por el camino. Solamente buscan su propio beneficio, nunca el suyo.

Lo que suele ocurrir en un ayuntamiento cuando se disgrega tanto el voto y ocurren casos como el que yo he visto, es que no existen las mayorías absolutas y, las simples no suelen funcionar muy bien si las representa el PP (“todos contra el PP”, recuerden), y sin mayorías no hay gobierno. Nunca verá prosperar su municipio sin una mayoría absoluta. No se aprobarán presupuestos y no se pagarán deudas a pequeños proveedores, no se aprobarán planes de mejora municipales por las diferencias entre programas electorales ni habrá una representatividad municipal estable en ningún momento.

En definitiva, no caiga en el error de votar a otro “que se le parece al PP”, porque no existe ese parecido ni se intenta. Solamente buscan su voto.

sábado, 5 de mayo de 2007

Reformas necesarias I

Si este blog, como indica su pretencioso título, es un espacio de debate permanente, tal vez debamos empezar a tratar temas que en la calle son una constante y que "nuestros mayores" silencian también de forma constante. Seguro que razones tendrán para ello pero nosotros, las bases, podemos permitirnos el lujo de opinar sin miedo a la segura metedura de pata. Y más en un espacio anónimo como este. Entiendo que cualquier contribución siempre es un nuevo matiz, un nuevo punto de vista que ayuda y aporta variedad.
En sucesivas entradas (no prometo frecuencia pero intentaré no demorarme demasiado) trataré diversos temas que, según mis cortas entendederas, son cuestiones pendientes en la agenda de nuestro ejecutivo, de quienes tienen la responsabilidad de gobernar. El orden es aleatorio, no es más importante el primero que los sucesivos. Os invito a que debatáis sobre ellos, a que os sintáis libres de aportar vuestra visión personal. Incluso a que aportéis vuestros propios temas.
Y comienzo, por ejemplo, por el SISTEMA ELECTORAL ESPAÑOL. Es cierto que el tratamiento y el desarrollo de las jornadas electorales en España son un ejemplo democrático imitado en muchos otros países. Si no habéis participado en ningún proceso electoral "desde dentro" os invito a que lo hagáis como interventores o apoderados. Es una experiencia muy gratificante y ayuda a creer en la democracia, os lo aseguro.
Pero, si nuestra LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General, de 1985, modificada en sucesivas ocasiones: 1987, 1991, 1992, 1994, 1995, 1997, 1998, 1999, 2002, 2003, y, previsiblemente, las que le quedan...) no deja escapar ningún aspecto y es un ejemplo de constante evolución democrática, no es menos cierto que existe otro planteamiento paralelo que cuestiona muchos principios.
Y me explico. A nadie le escapa que la llamada transición fue un momento esencial en el desarrollo de nuestra democracia, fue su nacimiento mismo. El gran papel que entonces jugaron Adolfo Suárez e, incluso, el entonces reciente Rey Juan Carlos I, fue fundamental en esos primeros años. La voluntad de consenso fue esencial y la necesidad del mismo también. Pero hoy algunas de estas necesidades ya no lo son y no deberían mantener su vigencia ya que, incluso, constituyen un freno a nuestro desarrollo democrático.
Si entonces salíamos de un largo período de totalitarismo y la voluntad de aquellos políticos fue la de aunar y que ninguna minoría pudiese sentirse al margen del proceso, hoy no podemos permanecer hipotecados precisamente por ese protagonismo impropio de las minorías.
No tiene ningún sentido que partidos minoritarios y regionalistas disfruten de más peso y escaños que otros de implantación nacional y muchos más votos. El meollo de la cuestión aparece en los artículos 162 y 163 de la mencionada LOREG. En el primero se establece una complicada relación provincial de reparto de los escaños nacionales en función de la población de cada provincia. El art. 163 corresponde a la aplicación pura y dura de la ley de proporcionalidad de D'Hont para la atribución de los escaños dentro de cada provincia. Especialmente interesante es el epígrafe a) de este artículo 163 que estipula que "no se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3 por 100 de los votos válidos emitidos en la circunscripción".
Si este criterio es válido para una circunscripción, ha de serlo también para el cómputo de todo el territorio nacional que no es otra cosa que una gran circunscripción. La aplicación de esta regla sería significativa: en las elecciones del 2004, sólo CiU hubiera pasado esta criba (3,23% de los votos nacionales) pero partidos como ERC (2,52%, 8 diputados) o PNV (1,63%, 7 diputados), no tendrían representación en el hemiciclo. Para que las lindas posaderas de un diputado descansaran sobre un escaño de la Carrera de San Jerónimo harían falta muchas coaliciones entre estas minorías y sólo podrían lograrlo en grupos mixtos que, entonces sí, se acercarían más a la voluntad real del electorado español (repasad el resultado de las últimas elecciones generales desde esta óptica).
Como decía más arriba, no parece lógico que partidos de ámbito regionalista puedan restar representación a otros de implantación nacional. Especialmente sangrante le parecerá a los votantes de IU que con prácticamente el 5% de los votos nacionales sólo consiguieran 5 diputados. Al menos a mí me parece un escándalo. El Congreso de los Diputados es una cámara nacional y en ella han de sentarse los que los españoles decidamos en todo el territorio. Las minorías habrán de tener su protagonismo en los respectivos parlamentos autonómicos, que para eso están, pero nunca pueden erigirse en árbitros de la política nacional, como viene sucediendo en la actualidad. La inmensa mayoría del electorado español no quiere que su voto se vea cautivo de estas minorías.
Como veis, sólo me he centrado en este único aspecto pero el sistema electoral español también está necesitado de otras muchas reflexiones a propósito de otras tantas cuestiones: ¿Debe gobernar siempre el más votado? ¿Son "lícitas" las coaliciones postelectorales que relegan a la opción más votada a la oposición? ¿Deberían implantarse las listas abiertas? ¿Es más justo un sistema de primarias en el que se van eliminando los menos votados en sucesivas vueltas como estamos viendo en estos días en nuestros vecinos franceses?

miércoles, 25 de abril de 2007

La cultura ¿patrimonio de todos?

Desde hace meses es sabido por diversos medios de comunicación, aunque más bien muy escasos (yo conozco dos: Libertad Digital y la Asociación de Internautas), que los culturetas de nuestro país, al son de otros países también y a falta de ideas empresariales que permitan mantener su chollo comercial, gravan con impuestos revolucionarios (llamados tasas) cualquier acceso a los sistemas electrónicos cotidianos que son parte de nuestra vida actual, tales como teléfonos móviles, escáneres, impresoras, ordenadores, lápices de memoria, cámaras digitales, discos duros, cederrones (se escribe así, según la R.A.E.) y soportes en DVD y algunos más que me dejaré en el tintero. El argumento que esgrimen es que estos aparatos facilitan o permiten la copia indiscriminada de obras artísticas sujetas a derechos de autor. No diferencian entre las de uso propio de las de uso con fines lucrativos (top manta, entre otros).

No contentos con ello y con la colaboración del PSOE y el abominable silencio del PP, pactan introducir una legislación que permita a las sociedades de gestión, de la cual forman parte los antes llamados culturetas, intervenir mediante simple denuncia administrativa a las empresas de telecomunicaciones, sin pasar por la decisión de un juez o tribunal, las conexiones P2P y suprimir páginas web donde, presuntamente, se están cometiendo delitos contra la propiedad intelectual.

No voy a entrar en detalles acerca de todo esto, ya que está suficientemente bien explicado por la Asociación de Internautas y por periodistas de verdad, que están interesados, como yo, en que la cultura no sea un negocio que vaya más allá de lo moralmente admisible. No voy a perder un minuto en condenar la piratería, dado que la propia e inadmisible piratería se nos va a ejercer contra nosotros, los ciudadanos, mediante patentes de corso, que se les entregará a través de la nueva legislación afecta a las Sociedades de Información, o como rayos se escriba.

Ahora incluso, leo hace tan sólo unos minutos, pretenden cobrar por las letras de canciones publicadas en Internet. Señores, en breve canturrear una canción será delito y nuestros hijos, no ya nosotros, carecerán del conocimiento global que Internet facilita al ciudadano, volviendo a los oscuros tiempos de la ignorancia de tiempos del medievo, donde los códices, libros de comedia y científicos estaban reservados a unos pocos (no hagan comentarios inútiles acerca de los que cometieron aquellas atrocidades intelectuales, por favor, que no vienen al caso).

En definitiva, la cultura, aunque se deba llamar cultura a, por ejemplo, una canción de Miguel Bosé o Alejandro Sanz, va a ser privilegio de unos pocos. Los que puedan pagar. Los que no paguen, que se pongan a cantar canciones infantiles, tipo las de “Al pasar la barca, le dijo el barquero…”, o “El cocherito, leré…”, que las otras estarán vedadas. Y todo para que unos cuantos privilegiados puedan vivir sin pegar ni golpe. Solamente porque un día escribieron o canturrearon, más mal que bien, un libro o una canción que les dio fama y popularidad. Antaño, los grandes compositores, tan enormes creativamente hablando que los actuales son simples enanitos monobytes, necesitaban de mecenas que les apoyaran y componían sin descanso hasta la extenuación y muchos de ellos morían pobres, cuando agotaban sus recursos y ahorros y no tenían ya la inspiración dichosa de antaño. Hoy en día, basta con gritar cuatro ritmos mal entonados para ganar millones de euros. ¿Saben cuánto se va a embolsar Tom Hanks por interpretar al mismo personaje otra vez que en la película “El código da Vinci”? Cincuenta millones de euros. Señores, me niego a pagarles semejantes sueldos a esta gente. Y eso que mi crítica no va por ahí. Pero he querido poner un ejemplo sustancioso para que me entiendan.

¿Y qué hace el PP mientras se abusa de todo esto? NADA. Calla y otorga. Mal ejemplo para la juventud y para los ciudadanos que nos sentimos orgullosos de vivir en una sociedad civilizada, con cada vez menos fronteras y con un acceso a la cultura que ya hubieran querido para sí nuestros padres.

Vergüenza debería dar a más de uno.

martes, 27 de marzo de 2007

Una ilusión particular.

Tengo estos días muchos pensamientos que me rondan la cabeza, acerca de la situación que vivimos en España, políticamente hablando. No he visto nunca echar tanta leña al fuego por parte de un gobierno, el cual acusaba al anterior de crispar, atacando a la oposición pregonando auténticas barbaridades. Y mientras gastan saliva ministros, secretarios y otros, vociferando acerca de los Jinetes del Apocalipsis que, según sus verborreas, cabalgan portando las siglas del Partido Popular, van desgarrando poquito a poco la dignidad, la historia, la convivencia y la sociedad de este país hermoso como pocos, rico en cultura y paisajes, en flora y en fauna, en pueblos y ciudades, en lenguas y costumbres que es España.

Pactan con fuerzas minoritarias y ambiciosas planes estatutarios diferenciadores, pero parásitos del estado del que reniegan. Pactan con grupos terroristas proyectos políticos y no les importa que en la mesa el papel se empape de la sangre de las víctimas que van acumulando, cual verdugo durante la Revolución Francesa, los terroristas compañeros de mantel y cubierto. Pactan con fuerzas políticas minoritarias, en recuento de voto, (independientemente de su ideario), ocupando poco más de la mitad de la sociedad española (aunque no todos digan serlo), para ofuscar, para hacer desaparecer bajo un manto de acusaciones, cada cual más disparatada, al partido político que antes ocupara el cargo del Gobierno de la Nación, vilipendiándolo como si fuera un veneno para la sociedad. En definitiva, desprecian a casi la mitad del pensamiento ciudadano que formamos millones de españoles actualmente. Aunque pondría la mano en el fuego que en realidad somos muchos más.

Dudo mucho que entre tanto despropósito haya alguna razón, mínima siquiera, que lo justifique. Es así como he llegado a la conclusión, que coincide con los comentarios que escuché hace poco en una tertulia radiofónica, que desde el gobierno no conocen otra forma de tapar sus propias vergüenzas. Tienen tan poco de lo que alardear o publicitar de sus tres años de gobierno que, a falta de promocionarse, practican el acoso y derribo de la fuerza política que les puede turnar en el difícil cometido de dirigir un país: Si uno no sube, que el otro se hunda; así siempre se les verá más arriba, o más altos.

Es por esto que cada día que les oigo gritar, insultar o amenazar, desde el gobierno, desde el partido socialista, o desde algunos medios de comunicación (que deberían avergonzarse de su descaro), que mis principios personales adquieren cada día más firmeza.

Y estos principios apoyan al que muestra cordura, aplomo y fortaleza en los mismos sentimientos patrióticos que yo tengo. Veo en el discurso que escuché un diez de marzo una declaración de principios que permiten pensar que la paz social, que la fortaleza de las instituciones, que la prosperidad de los ciudadanos de este país, que la unidad de todos los españoles y de sus pueblos tienen un futuro posible.

Y la fuerza política que es el Partido Popular hoy en día representa esos principios.

Confío en que todos estos deseos tengan lugar prontamente. Pero para ello hay que seguir trabajando e ilusionando a la sociedad. Para convencer a los que dudan de a quién votar, o de ir a votar. Hay que mantenerse ilusionados, para transmitir esa ilusión y ese optimismo a la sociedad. El bonito paisaje que formaban las miles de banderas españolas aquel diez de marzo, alzándose todas a una para ondear extendidas al viento, cuando la primera brisa sopló por encima de los presentes, mientras Don Mariano Rajoy pronunciaba su discurso me trajo una esperanza que aún no se me ha apagado, y que dudo que se apague si continúo teniendo un motivo para ir a las urnas esta primavera y el año próximo.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Lo que yo vi

Fuimos muchos. Tal vez menos de la mitad de los muertos -hasta ahora- de la guerra de Irak, pero muchos al fin y al cabo. Cada uno lo vio a su manera. Cada uno lo ha contado a su manera. Yo, desde dentro, lo vi aproximadamente así... y así lo cuento.


A las 16.30, media hora antes del inicio de la manifa, no se podía llegar por la calle Serrano al punto de inicio, la Puerta de Alcalá (al fondo).















Leí mensajes.




























































La Puerta de Alcalá, apenas la vi.














Vi gente mayor.













Vi gente muy mayor.




















Vi gente joven.




















































Vi gente muy joven.























Vi banderas, muchas banderas.




























Vi el helicóptero de Telemadrid y la gente saludando ("Ahora diréis, que somos cinco o seis...")













Vi espectadoras.



































Vi a Tarzán.















Vi reporteros.





























Vi tíos feos... y chicas guapas.











Vi cómo la brisa hacía ondear miles de banderas de España.







Vi salir el sol...









Y soñé.