miércoles, 25 de abril de 2007

La cultura ¿patrimonio de todos?

Desde hace meses es sabido por diversos medios de comunicación, aunque más bien muy escasos (yo conozco dos: Libertad Digital y la Asociación de Internautas), que los culturetas de nuestro país, al son de otros países también y a falta de ideas empresariales que permitan mantener su chollo comercial, gravan con impuestos revolucionarios (llamados tasas) cualquier acceso a los sistemas electrónicos cotidianos que son parte de nuestra vida actual, tales como teléfonos móviles, escáneres, impresoras, ordenadores, lápices de memoria, cámaras digitales, discos duros, cederrones (se escribe así, según la R.A.E.) y soportes en DVD y algunos más que me dejaré en el tintero. El argumento que esgrimen es que estos aparatos facilitan o permiten la copia indiscriminada de obras artísticas sujetas a derechos de autor. No diferencian entre las de uso propio de las de uso con fines lucrativos (top manta, entre otros).

No contentos con ello y con la colaboración del PSOE y el abominable silencio del PP, pactan introducir una legislación que permita a las sociedades de gestión, de la cual forman parte los antes llamados culturetas, intervenir mediante simple denuncia administrativa a las empresas de telecomunicaciones, sin pasar por la decisión de un juez o tribunal, las conexiones P2P y suprimir páginas web donde, presuntamente, se están cometiendo delitos contra la propiedad intelectual.

No voy a entrar en detalles acerca de todo esto, ya que está suficientemente bien explicado por la Asociación de Internautas y por periodistas de verdad, que están interesados, como yo, en que la cultura no sea un negocio que vaya más allá de lo moralmente admisible. No voy a perder un minuto en condenar la piratería, dado que la propia e inadmisible piratería se nos va a ejercer contra nosotros, los ciudadanos, mediante patentes de corso, que se les entregará a través de la nueva legislación afecta a las Sociedades de Información, o como rayos se escriba.

Ahora incluso, leo hace tan sólo unos minutos, pretenden cobrar por las letras de canciones publicadas en Internet. Señores, en breve canturrear una canción será delito y nuestros hijos, no ya nosotros, carecerán del conocimiento global que Internet facilita al ciudadano, volviendo a los oscuros tiempos de la ignorancia de tiempos del medievo, donde los códices, libros de comedia y científicos estaban reservados a unos pocos (no hagan comentarios inútiles acerca de los que cometieron aquellas atrocidades intelectuales, por favor, que no vienen al caso).

En definitiva, la cultura, aunque se deba llamar cultura a, por ejemplo, una canción de Miguel Bosé o Alejandro Sanz, va a ser privilegio de unos pocos. Los que puedan pagar. Los que no paguen, que se pongan a cantar canciones infantiles, tipo las de “Al pasar la barca, le dijo el barquero…”, o “El cocherito, leré…”, que las otras estarán vedadas. Y todo para que unos cuantos privilegiados puedan vivir sin pegar ni golpe. Solamente porque un día escribieron o canturrearon, más mal que bien, un libro o una canción que les dio fama y popularidad. Antaño, los grandes compositores, tan enormes creativamente hablando que los actuales son simples enanitos monobytes, necesitaban de mecenas que les apoyaran y componían sin descanso hasta la extenuación y muchos de ellos morían pobres, cuando agotaban sus recursos y ahorros y no tenían ya la inspiración dichosa de antaño. Hoy en día, basta con gritar cuatro ritmos mal entonados para ganar millones de euros. ¿Saben cuánto se va a embolsar Tom Hanks por interpretar al mismo personaje otra vez que en la película “El código da Vinci”? Cincuenta millones de euros. Señores, me niego a pagarles semejantes sueldos a esta gente. Y eso que mi crítica no va por ahí. Pero he querido poner un ejemplo sustancioso para que me entiendan.

¿Y qué hace el PP mientras se abusa de todo esto? NADA. Calla y otorga. Mal ejemplo para la juventud y para los ciudadanos que nos sentimos orgullosos de vivir en una sociedad civilizada, con cada vez menos fronteras y con un acceso a la cultura que ya hubieran querido para sí nuestros padres.

Vergüenza debería dar a más de uno.

lunes, 23 de abril de 2007

La carta a los Reyes Majos

Yo he leído hoy esta noticia y me pregunto cuánto de veracidad hay en ella, porque de haberla, sería para echarse a reir. Risas de impotencia, claro, de ver como semejante elemento gobierna los designios de una Nación, con mayúsculas, como es la Nación Española; o sea, España.

Éste es el enlace:

http://www.elmundo.es/papel/2007/04/10/opinion/2108491.html

Y ésta es la carta en cuestión, que aparece en dicho enlace:

Carta de Zapatero a Fidel Castro

LUIS MARIA ANSON

Organicé la Agencia Efe en La Habana en los 80. De aquella época conservo allí buenos amigos. Uno de ellos me ha filtrado la carta que José Luis Rodríguez Zapatero ha dirigido a Fidel Castro. La reproduzco a continuación sin quitar ni añadir una coma.
«Querido y admirado Presidente, mi Comandante:

El ministro de Asuntos Exteriores de mi Gobierno, Miguel Angel Moratinos, me da cuenta de su viaje oficial a Cuba y me informa de la evolución favorable de la salud de Vuestra Excelencia. No sabe cómo lo celebro porque mi generación se ha educado con la vista puesta en la Cuba comunista y en la figura irrepetible de Fidel Castro, centinela de la libertad, caudillo del Caribe por la gracia del destino histórico y comandantísimo de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire de la perla de las Antillas.

Las nuevas generaciones que viven en el hedonismo, no tienen conciencia clara de lo que ha supuesto para el mundo la lucha de Vuestra Excelencia por la libertad, por los Derechos Humanos y por la política social, todo ello frente a la voracidad del Imperio, frente al incalificable bloqueo impuesto por los Estados Unidos. A pesar de esa tropelía histórica, Cuba es hoy, gracias a Vuestra Excelencia, un paraíso de libertad, una nación justa en la que se respetan y acatan las leyes derivadas de la voluntad general libremente expresada, con un pueblo libre y esperanzado que disfruta de un alto nivel de vida, habiéndose sustituido en todas vuestras ciudades el caduco signo de la cruz por el de la hoz y el martillo. El ministro Moratinos se ha quedado en un pasmo ante el progreso y la dicha de la ciudadanía cubana.

Ciertamente la depravación del turista extranjero ha obligado al Gobierno de Vuestra Excelencia a mantener en las calles a las jineteras pero la inmensa mayoría de la nueva generación vive feliz, encuadrada en ese frente de juventudes admirable que es la organización de los pioneros.

Di instrucciones a mi ministro para que no abogara por los llamados «presos políticos», que no son otra cosa que mercenarios al servicio de una potencia extranjera, traidores a la patria o terroristas que pretenden socavar los cimientos de la gloriosa Revolución, el régimen establecido por Vuestra Excelencia, que es ejemplo en todo el mundo de respeto a los derechos humanos y a las libertades. Sólo la falacia del ultraderechista Aznar pudo llevar a la decadente Europa a la posición fascista de tomar medidas contra el régimen de Vuestra Excelencia. Naturalmente yo he decidido restablecer una relación privilegiada con el Gobierno democrático de Vuestra Excelencia. También di instrucciones a mi ministro para que no atendiera a los disidentes, ridículas minorías resentidas, incapaces de comprender la grandeza de la Revolución que Vuestra Excelencia, patria o muerte, ha llevado a cabo.

Dentro de dos años, mi Comandante, se cumplirán los 50 años del acceso a la jefatura del Estado de Vuestra Excelencia. Me propongo acudir a La Habana, en compañía de todo mi Gobierno para rendir a Vuestra Excelencia el homenaje que todos los demócratas del mundo le debemos. Medio siglo, 50 años, ganando una tras otra todas las elecciones ejemplarmente democráticas que se han celebrado en vuestro país, hollado un día por aquella España de infausta memoria, colonialista, católica e inquisitorial, es acontecimiento sin precedentes.

Aprovecho esta carta, mi Comandante, para implorarle que me conceda el alto honor de permitir que España se incorpore al eje Castro-Chávez-Evo, que tiene en permanente tembladera a los Estados Unidos y a su presidente fascista, el malhadado Bush.

En espera de sus gratas noticias, le reitero, mi Comandante, mi deseo y el del pueblo español de su pronto restablecimiento y quedo como siempre a la entera disposición de Vuestra Excelencia con mi renovada admiración y mi deseo permanente de seguir recibiendo vuestras enseñanzas.

José Luis Rodríguez Zapatero.

En Madrid, y en el Palacio de la Moncloa, a 7 de abril del año 2007».

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

jueves, 12 de abril de 2007

¡Adiós, policía, adios!


Lo que está ocurriendo con la investigación judicial sobre el 11-M puede no sólo perjudicar al PP sino acabar destruyendo toda la cúpula policial. El Saturno de Moncloa devora a nuestros mejores elementos, con gran satisfacción de los etarras.
El número montado alrededor de la declaración judicial de nuestro eurodiputado, el Sr. Díaz de Mera, (ver aquí), cuya actitud me parece absolutamente respetable, no es bueno para nosotros, nada bueno. Pone en duda nuestra credibilidad. Y ahora, ¿qué hacer? ¿Qué puede hacer Rajoy? Lo malo es que no puede hacer gran cosa. Ni siquiera debiera hacer nada. Cuando estás en las arenas movedizas, la única estrategia posible consiste en no hacer nada, rezar y esperar a que alguien pase y te tire un cable. El peligro de lo que está pasando con la investigación del 11-M es que se adjudiquen al PP actitudes o teorías que nunca han sido de nuestro partido o de su Ejecutiva nacional.
En estos momentos, es el momento de reflexionar con la cabeza fría: ¿dónde están las pruebas de que ETA participara en esa matanza? Ya expusimos en este blog, (aquí), nuestra opinión sobre ese asesinato masivo: una de dos, o fuimos maravillosos luchando contra los etarras, y sin embargo la ETA nos montó el mayor atentado de la historia de Europa, o bien lo de Atocha no fue cosa de la ETA. Son opciones difícilmente compatibles.
Han pasado tres años, y convendría recordar que gobierna el PSOE. Gobernar, para el PSOE, significa que cuando toman una decisión, la llevan a cabo contra viento y marea. Me parece una forma estupenda de gobernar; qué pena que lo que decidan sea lesivo para España, para la Justicia y para la inteligencia. Pero hay que reconocer que son políticos, y en eso mejores que los nuestros: no hay submarinos del PP en la administración del PSOE. En cambio no estoy seguro de que en su día gobernara el PP o por lo menos gobernara Acebes en su ministerio porque si es verdad lo que dicen los conspirativos, en ese ministerio nadie se enteró de nada hasta después de la matanza. Zapa ha decidido desacreditar completamente al Partido Popular imputándole, como durante las tristes jornadas del 11 al 14, actitudes y declaraciones que no son obra de nuestros dirigentes pero que demuestran que somos el Partido de la Mentira. Zapa va a por todas, porque como todos los fanáticos peligrosos, es un tanque lanzado sobre una fábrica de Sevres y Bacarrá.
Cuando los medios y la cosa política se fijan en algo, lo aniquilan, se trate del fútbol o de los osos panda. Son como grandes lupas que a fuerza de concentrar la luz en un punto, lo achicharran. En su día, el escándalo Perote acabó con la carrera de Emilio Alonso Manglano y destruyó lo que quedaba del CSID. Precisamente en el haber de Manglano estaba el único éxito conocido de nuestros servicios de información: desmontar el 27-O. El Centro Nacional de Ininteligencia (CNI, ex-CSID) es hoy por hoy un cadáver compuesto por típicos funcionarios que practican el escaqueo como una de las bellas artes y su incapacidad ha quedado acreditada a lo largo de una larga historia de desastres que empezaron en el franquismo, cuando ETA asesinó a Carrero Blanco; por aquel entonces los servicios de información se llamaban SECED, los acababa de crear el propio Carrero. Ya en el periodo democrático, el CSID no avisó del 23-F -¿lo organizaron ellos?-, no avisó de Perejil, no avisó de Atocha, no avisó de Barajas. La cara de imbécil que se le quedó a Zapa cuando tras anunciar como Papá Noel que la paz era inminente y los etarras volaran la T-4, no era en realidad la cara de imbécil de Zapa, sino la cara de todos los imbéciles que se supone que tenían que informarle. Porque Zapa, de imbécil, nada.
Los espías españoles están desmoralizados porque ya no saben para qué o para quién trabajan. ni si cuando trabajan acabarán en la cárcel. Cuando llueven expedientes, abogados y citaciones judiciales lo importante es buscarse algún despacho y adoptar un tono gris intenso, yo no sé nada, yo no hago nada, yo pasaba por aquí, tralalí, yo pasaba por acá, tralalá.
En las estructuras jerarquizadas y piramidales, no hay nada peor que una investigación porque entonces se presiona a Fulano para que delate a Mengano creyendo que Perengano va a chantajear a Zutano. Al final del proceso, del pifostio y del pandemonio, COPE ha ganado más audiencia, Polanco ha vendido más periódicos, El Mundo recibe otro premio, y los Bergareche se compran un nuevo Jaguar; sí, pero luego queda en una acera el cadáver físico o metafísco de una institución, de sus componentes, humillados, jodidos y mal jodidos, de por vida.
Zapa, no me cansaré de repetirlo, no es ningún tonto. Es un demente. Y como demente que es, no le importará sacrificar toda la cúpula policial antiterrorista en el altar del PSOE. Arañará tres votos más, conseguirá apaciguar los verdaderos escándalos, y mientras tanto, Otegui echará un par de palos con su novia, para celebrarlo; se reirá, como se ríe siempre. Lo malo de las victorias de Zapa, es que quien las celebra al final siempre es Otegui... ¡Champán, más champán! Cuando los buenos se suicidan, los malos se van de boda.

miércoles, 4 de abril de 2007

Parecidos irracionales

La demagogia es un arte muy antiguo. Consiste, básicamente, en hacer escuchar al pueblo aquello que precisamente le agrada oír, con el único objetivo de permanecer en el poder. Es, por tanto, un intento de perpetuarse que lleva consigo -el propio diccionario de la RAE así lo contempla- una implícita degeneración de la democracia.
Estos guiños al electorado se intensifican cuando el gobierno de turno carece de otros argumentos y recurre sistemáticamente al ataque frontal a sus adversarios y a la utilización de obsoletos argumentos que en otro tiempo les pudieron ayudar a cosechar buenos resultados.
Acabo de leer el último apunte en el cuaderno de pepe blanco (él mismo lo escribe así, es más "pogre" con minúsculas) y he recibido una sobredosis, espero que no letal, de esta mencionada demagogia. En el comentario, el insigne socialista se pregunta ¿Adónde va Rajoy? y su interrogante le sirve de pretexto para articular un discurso en el que enarbola los consabidos argumentos en contra del PP y sus dirigentes. Y, como siempre, acusando a la oposición de lo que él mismo ejemplifica: no tener argumentos políticos. De vez en cuando me doy una vuelta por allí, es sana curiosidad, y siempre he comprobado la obsesión de este señor: el ataque sistemático a Rajoy, Acebes, Zaplana... y a todo el PP. No se ha olvidado de Aznar, por supuesto, al que brinda su envenenado recuerdo ya desde su autógrafo perfil -incluso alguno de sus fieles lectores y aduladores se permite aconsejarle que abandone esas obsesiones y que escriba de política, lamentable-. Eso sí, siempre autoenvuelto de púrpura y seda, ofreciéndose al respetable pero no permitiendo comentarios anónimos a sus posts y teniendo habilitada la moderación de los mismos, es decir, toda aportación es previamente bendecida por su santidad. Debo suponer que esa criba tiene la intención de ofrecer a sus lectores sólo aquello que le interesa. ¿No sería más honesto salir al ruedo a pecho descubierto?
Pero este abuso de la más pura demagogia, por mucho que lo diga el diccionario de la RAE, no es preceptivo únicamente de los estados democráticos. El populismo que invade hispanoamérica nos aporta innumerables ejemplos. Ejemplos que, bajo el paraguas de una revolución bolivariana, socialista o popular, esconden regímenes cuasi totalitarios o muy próximos a dictaduras, eso sí, disfrazadas de izquierdismo. Incluso el temible e incendiario presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, es un experto usuario de esta demagogia desde su atril, realmente lejano a un régimen democrático.
El caso de Irán es realmente sorprendente. La utilización de explosivos discursos presidenciales mantiene al pueblo en un estado de constante efervescencia próximo a la irracionalidad. Se ha lanzado el mensaje de que "Occidente es el enemigo" y se alienta a las masas a que afilen las uñas de sus zarpas en previsión de uso. Este tórrido mensaje al pueblo se complementa con la constante provocación internacional en una intención que se me escapa. Si lo que se busca es la reacción, entiendo que es una insensatez. Si es una demostración de fuerza, desde occidente no se entiende más que como una amenaza de descerebrados islamistas radicales. Me preocupa.
¿O no es de preocupar el discurso del presidente de toda una nación que anima a eliminar del mapa al estado de Israel, que niega el holocausto judío, que tensa la cuerda de las relaciones internacionales con la carrera nuclear, que se jacta de la fuerza de los suicidas como "recurso", que mantiene secuestrados como rehenes a quince soldados británicos...? Y todo ello envuelto en demagogos discursos en los que se atreve, por ejemplo, a pedir a Gran Bretaña que, ante la próxima liberación de los soldados, no los "castigue por haber dicho la verdad". Sublime.
Y, por último, ruego públicamente a Miss Peras que me disculpe por haber utilizado gran parte de los argumentos con los que ella se me adelantó anteayer, un par de entradas más abajo, como siempre con mejor pluma que la mía.
Hoy, miércoles santo, como miles de cofrades de toda España, miro al cielo implorando que cese la lluvia. La que moja y la que escuece.
Feliz Semana Santa.

martes, 3 de abril de 2007

LA ABEJITA RUMASA Y EL ABEJORRO ENDESA.

Escalofriante, cuanto menos, el culebrón Endesa. Ya parece que se ve la luz al final del camino y las noticias que me llegan es que se ha descuartizado a una empresa española, económicamente saneada, para ofrecérsela a pedazos al Gobierno de Italia, en primera mano, a una empresa española dedicada a la construcción, cuyos fines en todo esto desconozco y a una empresa que presumo seria, de nacionalidad alemana. Soy completamente ignorante en materia económica y en breve voy a iniciar un camino por el mundillo de los fondos de inversión, asistido por el banco donde deposite el dinero, y es hasta ahí donde llegan mis conocimientos en la materia. Pero hago caso de las noticias que leo en diversos medios de comunicación y ayer, comiendo, me vino a la memoria un caso similar anterior. Hablo del caso Rumasa. El conocido mangoneo que hizo el gobierno del PSOE, entonces en manos de Felipe González, sobre el holding empresarial de Ruiz Mateos, a propósito de ciertas irregularidades contables o fiscales fue algo que guardé en mi memoria, por lo sonado que resultó el asunto, y ahora no he podido evitar volver a recordarlo.

¿Qué fiabilidad tendrán ahora los mecanismos de nuestra economía nacional, ya no solamente de cara al pequeño inversor (como yo lo espero ser), sino de cara al inversor extranjero? Yo creo que poca o casi ninguna. Y eso es terrible para la prosperidad del país. Mal asunto.

Si ya tenía fama de intervensionista este gobierno español actual, con Endesa se han cubierto de gloria y fama. Trabajo tendrá quien le releve en el puesto a Zapatero para devolver la dignidad y seguridad en el sistema económico español, que necesitamos si deseamos generar riqueza, empleo y confort a los españoles (y a los que confíen en nuestra economía y se atrevan a invertir en nuestro país).

No estaría de más que el PP hiciera ver al mundo empresarial español e internacional que sus intenciones no van por ese camino y quizá, contando con ese apoyo empresarial, se haya ganado una buena baza electoral de cara a las próximas legislativas.

Porque no nos engañemos. Aunque Zapatero haya metido el pie en otro charco de barro, eso no significa que no sepa levantar la cabeza y sonreír como si nada hubiera pasado. Y a veces eso basta para convencer a la gente.

sábado, 31 de marzo de 2007

Detectados temblores lejanos

La primera referencia para emprender un camino, ya sea en el mar, en la montaña o en el vergel de las posiciones políticas, es el punto de destino, pero una ruta nunca podrá fijarse sin unas coordenadas de partida. En el grado de acierto que tengamos al fijar estas, residirá el éxito de nuestra travesía.

Un buen diagnóstico inicial aumenta las posibilidades de consecución de los objetivos. Cuando hablamos de un partido político como es el Popular, una organización viva en continuo desarrollo, estas evaluaciones se deben realizar constántemente para no perder el rumbo y hay que estar siempre alerta a cualquier indicio que nos advierta de posibles desviaciones de la meta.

Para nuestro viaje, los populares hemos llenado las alforjas con libertad, paz, dignidad, respeto y unidad, valores con los que cualquier aventura tiene que resultar triunfante. Con ese equipaje queremos cumplir también con un requisito imprescindible, viajar con el ciudadano, y debemos esforzarnos continuamente por cumplir sus expectativas.

Dicho esto, y advirtiendo que navegamos hoy por aguas bravas, el grado de atención a los indicios debe ser máximo.

A mí el subconsciente ya me venía avisando de algo, son muchos años viajando, pero mi sismógrafo también recoge ya ciertos temblores a los que tendremos que prestar atención si no queremos que arruinen nuestra excursión.

El principal temblor merece mucho respeto. Lleva muchos meses mostrando un nivel de actividad magmática muy preocupante. Es la crisis de la democracia en beneficio de la netocracia. Los medios de comunicación acaparan el poder y el hombre de la calle no recibe más mensajes que los que ellos le fabrican. El cuarto poder tiene en nuestros días establecida una maraña sobre los otros tres que les impiden conectar con el ciudadano. El análisis del artículo del enlace se termina fijando en el caso argentino, pero leyéndolo detenidamente podemos extrapolar, cuando no directamente identificar, muchas características que se presentan tal cual en España. Y el ciudadano reacciona a lo que le rodea con la información que le presentan los medios.

Hace dos semanas publicaba Féliz Ortiz sus fantasías políticas en el Adelantado de Segovia. Su subconsciente también le está lanzando señales desde hace tiempo y finalmente le ha llevado a soñar con profusión. Este segundo movimiento que detecta el sismógrafo está todavía muy cerca de la superficie, pero el peligro puede venir si el epicentro se llega a localizar en las profundidades. Entonces las olas serán enormes y más de uno puede zozobrar. Si el ciudadano no reconoce lo que llevamos en la bodega por nuestra forma de navegar, puede que busque otra con las que se sienta más identificado. En otras palabras: si el centro político no se siente representado por el PP, y menos por el PSOE, puede terminar construyendo otro barco. Y ojo, que no sería una patera.

Lo importante para un partido político es su imagen. Con mil matices y componentes, bien, pero con una palabra se resume todo: imagen. Si en la construcción de esta imagen no jugamos bien nuestras cartas y sabemos leer la partida, nos pueden desplumar sin enterarnos. De nada sirve que todos nos sintamos cojonudos, con perdón, y que las cohortes de nuestros líderes les agasajen hasta impedirles el contacto con la realidad, porque los votantes están ahí fuera mirando. Nos miran, leen los periódico, escuchan la radio y, sobre todo, ven mucha televisión. Y parece que el mensaje que reciben de todo este conjunto nos está señalando un posible cambio en las expectativas de un amplio sector de la población que deberemos atender.

Conclusión: navegar así es muy difícil, debemos revisar continuamente nuestra carga de valores, confirmar que siguen ahí, como estoy seguro, y buscar la mejor forma de que los españoles la conozcan. La mala gestión de los medios de comunicación puede interpretarse como la posible pérdida de alguna maleta y esto nos podría dejar en tierra.

Buen viaje.

jueves, 29 de marzo de 2007

Consigna en el PSOE y sus medios

Compañeros, la "guerra" ha empezado. Desde el PSOE se ha lanzado la consigna a sus afiliados de que tienen que recuperar el gancho electoral perdido les cueste lo que les cueste. La estrategia es clara: ningunear al PP y difamar cuanto sea posible desde sus medios de comunicación afines para intentar frenar nuestra carrera. Abrid el paraguas que caen chuzos de punta.

Su balance de gobierno y gestión es tan pobre que no tienen nada que presentar a su electorado fiel y, conscientes de ello, prefieren atacar a sus oponentes con la esperanza de que no nos distanciemos en exceso de ellos y nos enfanguemos en un cuerpo a cuerpo del que puedan sacar tajada.

Preparaos a escuchar de todo hasta las municipales y las autonómicas de mayo. Y no os digo nada lo que puede ser la campaña para las generales. Os dejo unos cuantos enlaces como muestra de lo que digo, para que veáis cómo se ningunea, difama y menosprecia al PP. Vosotros podéis ampliar la lista hasta el infinito.






Como véis, sólo hay que darse una vueltecita por la prensa nacional. El resto os lo dejo a vosotros.

Ahora más que nunca es necesaria nuestra presencia en la calle, para contrarrestar con el boca a boca tanta basura como están vertiendo. Todos debemos convertirnos en agentes electorales y patear la calle. Valdrá la pena.

No quiero terminar sin aconsejaros que paséis por aquí. Es el relato de Enrique Zubiaga en su blog, uno de los "provocadores contramanifestantes" que en compañía de, nada menos, que otros seis provocadores, osaron hacer frente a un ciento largo de desvalidos peneuvistas el lunes frente al TSJPV. Conocéis de sobra la historia pero es realmente interesante leerla de primera mano. No olvidéis dejarle un mensaje y leer los que le están llegando.

martes, 27 de marzo de 2007

Una ilusión particular.

Tengo estos días muchos pensamientos que me rondan la cabeza, acerca de la situación que vivimos en España, políticamente hablando. No he visto nunca echar tanta leña al fuego por parte de un gobierno, el cual acusaba al anterior de crispar, atacando a la oposición pregonando auténticas barbaridades. Y mientras gastan saliva ministros, secretarios y otros, vociferando acerca de los Jinetes del Apocalipsis que, según sus verborreas, cabalgan portando las siglas del Partido Popular, van desgarrando poquito a poco la dignidad, la historia, la convivencia y la sociedad de este país hermoso como pocos, rico en cultura y paisajes, en flora y en fauna, en pueblos y ciudades, en lenguas y costumbres que es España.

Pactan con fuerzas minoritarias y ambiciosas planes estatutarios diferenciadores, pero parásitos del estado del que reniegan. Pactan con grupos terroristas proyectos políticos y no les importa que en la mesa el papel se empape de la sangre de las víctimas que van acumulando, cual verdugo durante la Revolución Francesa, los terroristas compañeros de mantel y cubierto. Pactan con fuerzas políticas minoritarias, en recuento de voto, (independientemente de su ideario), ocupando poco más de la mitad de la sociedad española (aunque no todos digan serlo), para ofuscar, para hacer desaparecer bajo un manto de acusaciones, cada cual más disparatada, al partido político que antes ocupara el cargo del Gobierno de la Nación, vilipendiándolo como si fuera un veneno para la sociedad. En definitiva, desprecian a casi la mitad del pensamiento ciudadano que formamos millones de españoles actualmente. Aunque pondría la mano en el fuego que en realidad somos muchos más.

Dudo mucho que entre tanto despropósito haya alguna razón, mínima siquiera, que lo justifique. Es así como he llegado a la conclusión, que coincide con los comentarios que escuché hace poco en una tertulia radiofónica, que desde el gobierno no conocen otra forma de tapar sus propias vergüenzas. Tienen tan poco de lo que alardear o publicitar de sus tres años de gobierno que, a falta de promocionarse, practican el acoso y derribo de la fuerza política que les puede turnar en el difícil cometido de dirigir un país: Si uno no sube, que el otro se hunda; así siempre se les verá más arriba, o más altos.

Es por esto que cada día que les oigo gritar, insultar o amenazar, desde el gobierno, desde el partido socialista, o desde algunos medios de comunicación (que deberían avergonzarse de su descaro), que mis principios personales adquieren cada día más firmeza.

Y estos principios apoyan al que muestra cordura, aplomo y fortaleza en los mismos sentimientos patrióticos que yo tengo. Veo en el discurso que escuché un diez de marzo una declaración de principios que permiten pensar que la paz social, que la fortaleza de las instituciones, que la prosperidad de los ciudadanos de este país, que la unidad de todos los españoles y de sus pueblos tienen un futuro posible.

Y la fuerza política que es el Partido Popular hoy en día representa esos principios.

Confío en que todos estos deseos tengan lugar prontamente. Pero para ello hay que seguir trabajando e ilusionando a la sociedad. Para convencer a los que dudan de a quién votar, o de ir a votar. Hay que mantenerse ilusionados, para transmitir esa ilusión y ese optimismo a la sociedad. El bonito paisaje que formaban las miles de banderas españolas aquel diez de marzo, alzándose todas a una para ondear extendidas al viento, cuando la primera brisa sopló por encima de los presentes, mientras Don Mariano Rajoy pronunciaba su discurso me trajo una esperanza que aún no se me ha apagado, y que dudo que se apague si continúo teniendo un motivo para ir a las urnas esta primavera y el año próximo.

giro a la izquierda

creo k tenemos k aprender las cosas buenas de nuestros competidores: así se hace en la empresa y son criterios aplicables a la política. Pero ojo, no debemos coger las cosas malas k nos hagan perder la credibilidad.

Habla el pp de una conquista de los votos de centro izquierda, me va bien.
Pero a qué nos referimos con esto? yo creo que es bueno y necesario que el pp resalte por sus políticas sociales,`por su preocupación por los más pobres, marginados, necesitados, enfermos, y cuidado de la familia, como institución más valorada por todos os ciudadanos.

Pero yo espero que eso no implique el renunciar a los valores del pp que ns hace un partido fiable, diferente, sólido, con ideas

sábado, 24 de marzo de 2007

Chochez

Supongo que llega un momento en la vida en el que nada, o muy poco, te importa mantener la compostura. Cuando ya está todo hecho, dejas de preocuparte del "qué dirán" y la opinión que causas en tus semejantes pasa a ocupar el valor de un bledo. Tal vez, esa repentina falta de pudor, ese "estar de vuelta", es lo que le ocurre a nuestros mayores cuando les creemos en merma de sus facultades y que nosotros identificamos con la chochez. Y este debe ser el caso de Jesús Polanco.
La atalaya de los años -y de su imperio mediático- le ha permitido destapar el frasco de las esencias saltándose a la torera todo atisbo de prudencia. No le ha importado lo más mínimo posicionarse claramente en contra de media España, hurgar en el franquismo -parte importante de su pasado también-, acusar de "guerracivilismo"... algo impropio de quien dirige mayoritariamente los medios de comunicación en España.
Y no es porque su postura sea la opuesta a la mía, no; es porque este señor no debería apostar por nadie. De todos es sabido el sectarismo informativo del diario El País, "Diario independiente de la mañana" (he encontrado una curiosa aunque antigua referencia aquí), o de la Cadena SER, sus dos principales bastiones. Pero de ahí a posicionarse abiertamente contra un partido democrático que representa a muchos millones de españoles, va un abismo. Una persona que asienta su fortuna en los medios de información debería apostar por la imparcialidad y eso es lo que debieran también buscar sus lectores o radioyentes menos viscerales. La libertad de expresión, a la que aluden los periodistas que maman de la teta polanquista para justificar la micción fuera del tiesto de su empleador, es la misma que sus propios medios le niegan al PP o la que el PSOE quiere machacar con su veto a Telemadrid. La doble moral, el doble rasero, la constante del socialismo.
De la misma forma que el diario ABC ha experimentado una profunda y reciente catarsis por su cambio de línea editorial, no sería extraño que muchos de los lectores de El País u oyentes de la SER, que sólo buscan honestidad informativa, empezaran a abrevar su sed en otras fuentes. Yo seguiré leyendo El País, lo confieso, pues me gusta saber cómo argumenta el enemigo y conocer sus catecismos (es curioso comprobar que lo leído un día en El País se convierte al día siguente en dogma indefectible de sociatas de medio pelo y seudoprogres de taberna).

martes, 20 de marzo de 2007

Mea culpa

Vengo a confesarme. Sí, soy afiliado y militante del PP y no sólo eso, participo de la vida política de mi barrio con una pequeña responsabilidad municipal que me llena de orgullo y ocupa todo mi escaso tiempo libre.


Pero hoy vengo con un estado de ánimo extraño. Soy padre y hoy ha sido "mi día". También ha sido una fecha especial en mi ámbito familiar por motivos que no vienen al caso. Como solemos hacer los españoles de bien -y los de mal, que pa eso no hay diferencias-, lo he celebrado con una suculenta cenita, familiar claro, en un imponente "comedero" de mi barrio de a 70 euros cubierto. Con un par.


El mismo que me ha faltado para saltarle al cuello al gilipollas que, también muy familiarmente, cenaba en la mesa de al lado. No tendría 25 años pero era el prota de su mesa, de unos diez comensales. Aunque los miembros más canosos de su compañía le rogaban mesura, el mencionado niñato, seguro que al efluvio del estupendo rioja de la casa -un crianza Luis Cañas que yo no conocía pero me ha causado estupenda impresión- no ha dejado de proferir lindísimas y aprendidas -tal vez aprehendidas- soflamas. Me he cansado de escuchar de su linda boquita que si "los asesinos del PP", que si "los hijoputas del PP", que si "la guerra de Irak", que si "las putas banderas de la manifestación", que si Navarra, que si De Juana... y no he hecho nada. Por eso me confieso.


No sé si mi pecado es mortal o venial. Pero con sumo agrado, tras la estupenda tarta de naranja de Blanca (qué manos tiene la condenada), hubiera cogido mi Johnnie con coca, me habría levantado y, dando las buenas noches -lo cortés no quita lo valiente- me hubiese intentado incorporar a la tertulia, más bien monólogo, del gilipollas y su clá familiar. Me sobran argumentos para rebatir sus bocinazos, pero no he tenido el par que mencionaba más arriba, para estropear mi velada familiar y arremeter contra semejante mequetrefe y sus babas. El que me conozca, Miss Peras tú sabes a qué me refiero, sabrá que mi esfuerzo ha sido enorme.


Tal vez lo haya hecho bien. Al menos por el bien de mi compañía familiar. Pero, aún habiendo ignorado a ratos al mentecato, no puedo -ahora que escancio mi último Johnnie con coca en mi casa, ante mi teclado amigo- dejar de acordarme de él. Se me ha escapado vivo...


Aún después de este pequeño regusto amargo, debo reconocer que he tenido una pequeña compensación. He querido empezar este post autotildándome de imbécil y, para ello, he buscado una imagen que ilustrase tal cariñoso adjetivo. He abierto google, he pulsado "imágenes", he tecleado "imbecil", he pulsado "intro" y... entre las primeras apariciones, bajo el epígrafe "imbécil supremo" ha aparecido esta conocida foto. Dios es justo.


Al pulsar sobre ella he desembocado en el blog Liberales Irredentos y he pasado un rato hurgando en él. Os lo aconsejo. Sobre todo la pestaña titulada Pepiño's Place, todo un mosaico de divertidas fotografías de tan peculiar personaje que conseguirán arrancaros una sonrisa.


Ahora estoy un poco más tranquilo... pero el día que pille al niñato pienso darle un repaso dialéctico de los que hacen época. Y es que me sobran argumentos.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Lo que yo vi

Fuimos muchos. Tal vez menos de la mitad de los muertos -hasta ahora- de la guerra de Irak, pero muchos al fin y al cabo. Cada uno lo vio a su manera. Cada uno lo ha contado a su manera. Yo, desde dentro, lo vi aproximadamente así... y así lo cuento.


A las 16.30, media hora antes del inicio de la manifa, no se podía llegar por la calle Serrano al punto de inicio, la Puerta de Alcalá (al fondo).















Leí mensajes.




























































La Puerta de Alcalá, apenas la vi.














Vi gente mayor.













Vi gente muy mayor.




















Vi gente joven.




















































Vi gente muy joven.























Vi banderas, muchas banderas.




























Vi el helicóptero de Telemadrid y la gente saludando ("Ahora diréis, que somos cinco o seis...")













Vi espectadoras.



































Vi a Tarzán.















Vi reporteros.





























Vi tíos feos... y chicas guapas.











Vi cómo la brisa hacía ondear miles de banderas de España.







Vi salir el sol...









Y soñé.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Crispación eres tú

Prometió un cambio tranquilo, pero firme, como aseguró que era su caracter. También en eso nos mintió.
Pero no es de extrañar. A estas alturas de la película deberíamos tener más que calada a esta caterva socialista. Y no porque sean distintos o especiales; simplemente porque son así.
El gobierno le llegó súbitamente, de manera inesperada. Y a pesar de lo blando de su carácter, de ese insulso movimiento de manitas, de esa figura encorvadita denotando timidez y de esa perenne y vacua sonrisa, la bruja de Blancanieves, nada de Bambi, nos sorprende a cada instante.
Matarían a su abuelo, pobre hombre... o no, pero el resentimiento con el que ZP actúa no puede venir sólo de ahí. Fijación con Aznar, persecución absoluta a la derecha y machaque sistemático del oponente. Todos contra el PP, la bestia parda. Llevamos tres años, tres, en los que toda acción del desgobierno ha venido motivada por el odio y el afán de venganza... pero ¿de qué? ¿Qué le hemos hecho a este señor? ¿O a su abuelo? ¿O a su... santa madre?
No se pueden acumular más despropósitos en tan poco tiempo. A pesar de los aplausos que nos han vendido estos días en no se qué congresillo, cada vez le reciben peor incluso entre los suyos. Muchas son las voces socialistas que le cuestionan, y no me extraña.
Después del previsible batacazo electoral en Madrid, no creo que ZP apure un año más su culo en La Moncloa. Todo lo que le queda es Rubalcaba, ese Maquiavelo servicial y sempiterno, de González, de los GAL, del "gobierno que no mienta"... y de lo que haga falta. Su programa está vacío y sólo se nutre con la obsesión: "¿Qué haría hoy Aznar? Pues yo lo contrario". Y así nos va.
Me duele escuchar de Patxi, sí, el López del PSE, que le preocupa esta derecha cada vez más crispada. Demasiado estamos aguantando como para no crisparnos. Pero no somos nosotros los culpables de nuestro propio malestar. Se nos está empalando constante y sistemáticamente. Y cuando uno tiene un palo metido en el culo es muy difícil que le convenzan de que es un pirulí.
El rey de la crispación, de la provocación y del despropósito es nuestro inefable presi. Esperemos que las urnas lo echen aún a tiempo de recuperar tanto destrozo.