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miércoles, 19 de septiembre de 2007

LAS POPULITAS DE ZAPATERO: ZP TE PAGA EL ALQUILER

Se me ha ocurrido que, de aquí a las elecciones generales va a poder verse un día sí, y otro también, como nuestro actual Presidente del Gobierno sale a la palestra para anunciar que viene el maná y que nuestros problemas de hoy serán recuerdos mañana. A estas ideas revolucionarias y electoralistas las llamaré Populitas. Entre otras medidas, ayer fue noticia lo del pago subvencionado de parte del alquiler de pisos para jóvenes de entre 22 y 30 años con 210 euros mensuales, además de hacerse cargo del aval y una desgravación fiscal de los alquileres de hasta un 10,05% por parte estatal (a la que habrá que sumar la parte autonómica). Bueno, pues sin extenderme mucho, voy a dar mi punto de vista sobre ello.

No entraré a juzgar lo difícil que está el acceso a la vivienda en propiedad y en alquiler, en España, hoy en día. Las causas para mí son muy claras: pura especulación y nada más.

Pero sí me llama cómo ha resuelto ZP el problema: a golpe de talonario. Del talonario de cuya cuenta participamos todos, claro. O sea, que ZP te paga parte de ese alquiler. Ayer mi hermano, que no es economista, dijo nada más escuchar la noticia: ¿sabes quién se va a embolsar esos 210 euros? El arrendador. Subirá los precios 210 euros y toda la ayuda estatal se irá al bolsillo del que es dueño del piso y el inquilino seguirá pagando lo mismo. ¿Casualidad o no que este haya sido el comentario de prensa de algún diario? A mí me parece de cajón. Pero bueno, habrá gente que ya habrá descorchado el champán y estará celebrando que por fin tendrá acceso a una vivienda sin tener que dejar de comer por ello. Ojalá me equivoque y sea así.

En cambio, Rajoy promete desgravaciones fiscales en la compra de un piso y que cada uno haga con ese dinero lo que quiera. Debo decir que yo ya disfruto de esas desgravaciones que Solbes quiso retirar y puedo asegurar que me vienen muy bien. Ahora mismo desconozco totalmente la medida de Rajoy, aunque desde luego me gusta mucho más.

Resumo, comparando las dos medidas, a mi juicio:

ZP: ayuda estatal de 210 euros mensuales para alquileres, que saldrán del Erario Público. Cuando se agote lo que hay, habrá que subir los impuestos para volver a llenar la caja de dinero.

Rajoy: desgravaciones fiscales para la compra de un piso, lo que no es sino una rebaja de impuestos real y un incremento de la capacidad de ahorro del ciudadano.

Así, a priori, ¿cuál parece más sensata y atractiva?

Buenos días.

lunes, 17 de septiembre de 2007

SI POR PROMETER ...

... fuera, tampoco en esto íbamos a destacar. Basta que uno diga "yo doy el kilo de tomates a veinte duros", para que el rival grite a los cuatro vientos "y yo le regalo una batidora, además, si compra antes de mañana". Mira tú para qué ha servido, de momento, lo del cheque-bebé.

Que conste que yo me río casi de cualquier cosa, y no digo de todo, porque depende de mi sentido del humor en un día concreto. Pero que tengamos que votar a un señor que, mientras ha tenido tiempo por delante, se ha dedicado a destrozar, humillar y rendir a todo un país por puro rencor y bobería natural, y que ahora, a pocos meses de las elecciones, se acuerde del nombre del país que gobierna (o que reparte) y de los ciudadanos que lo habitan y regale lo que sea con tal de caer simpático y, como decía aquel taxista, "de hacer cosas por el país" y que haya gente que lo vote por esto es como para echarse a llorar.

Listo es el individuo, sí. Y qué tontos me parecen algunos.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Políticamente incorrecto

Pues sí, hace más de 40 días que el verano ha asolado, nunca mejor dicho, este blog. Tras este descanso del guerrero, espero que con este primer comentario retomemos el ritmo anterior y Miss Peras, Xixarro y algún otro -ojalá se animaran todos- sigan aportando su tiempo a estas páginas.

Pero entremos en materia. Acabo de leer las declaraciones de Eva Martín, portavoz del Partido Popular en Granada y no puedo por menos que identificarme plenamente con las mismas. Sé que hablar al mismo tiempo de delincuencia e inmigración se considera algo políticamente incorrecto, pero es la triste realidad.

No voy a alargarme mucho porque en la noticia, que os recomiendo encarecidamente que leáis, están todos los argumentos al respecto. Resumiéndolo mucho: la entrada masiva de inmigrantes sin control ha traído consigo un aumento de la delincuencia; se trata, además, de un tipo de delincuencia diferente al "habitual y autóctono", más duro, cruento y salvaje.

Se puede intentar articular un sinfín de medidas para paliarlo (y algunas ya las hemos apuntado aquí, en este mismo blog). Y no me extiendo más porque lo que me interesa es que, si queda por aquí algún lector tras este estéril verano, se pronuncie al respecto. Ánimo, que empiece el debate.

miércoles, 4 de abril de 2007

Parecidos irracionales

La demagogia es un arte muy antiguo. Consiste, básicamente, en hacer escuchar al pueblo aquello que precisamente le agrada oír, con el único objetivo de permanecer en el poder. Es, por tanto, un intento de perpetuarse que lleva consigo -el propio diccionario de la RAE así lo contempla- una implícita degeneración de la democracia.
Estos guiños al electorado se intensifican cuando el gobierno de turno carece de otros argumentos y recurre sistemáticamente al ataque frontal a sus adversarios y a la utilización de obsoletos argumentos que en otro tiempo les pudieron ayudar a cosechar buenos resultados.
Acabo de leer el último apunte en el cuaderno de pepe blanco (él mismo lo escribe así, es más "pogre" con minúsculas) y he recibido una sobredosis, espero que no letal, de esta mencionada demagogia. En el comentario, el insigne socialista se pregunta ¿Adónde va Rajoy? y su interrogante le sirve de pretexto para articular un discurso en el que enarbola los consabidos argumentos en contra del PP y sus dirigentes. Y, como siempre, acusando a la oposición de lo que él mismo ejemplifica: no tener argumentos políticos. De vez en cuando me doy una vuelta por allí, es sana curiosidad, y siempre he comprobado la obsesión de este señor: el ataque sistemático a Rajoy, Acebes, Zaplana... y a todo el PP. No se ha olvidado de Aznar, por supuesto, al que brinda su envenenado recuerdo ya desde su autógrafo perfil -incluso alguno de sus fieles lectores y aduladores se permite aconsejarle que abandone esas obsesiones y que escriba de política, lamentable-. Eso sí, siempre autoenvuelto de púrpura y seda, ofreciéndose al respetable pero no permitiendo comentarios anónimos a sus posts y teniendo habilitada la moderación de los mismos, es decir, toda aportación es previamente bendecida por su santidad. Debo suponer que esa criba tiene la intención de ofrecer a sus lectores sólo aquello que le interesa. ¿No sería más honesto salir al ruedo a pecho descubierto?
Pero este abuso de la más pura demagogia, por mucho que lo diga el diccionario de la RAE, no es preceptivo únicamente de los estados democráticos. El populismo que invade hispanoamérica nos aporta innumerables ejemplos. Ejemplos que, bajo el paraguas de una revolución bolivariana, socialista o popular, esconden regímenes cuasi totalitarios o muy próximos a dictaduras, eso sí, disfrazadas de izquierdismo. Incluso el temible e incendiario presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, es un experto usuario de esta demagogia desde su atril, realmente lejano a un régimen democrático.
El caso de Irán es realmente sorprendente. La utilización de explosivos discursos presidenciales mantiene al pueblo en un estado de constante efervescencia próximo a la irracionalidad. Se ha lanzado el mensaje de que "Occidente es el enemigo" y se alienta a las masas a que afilen las uñas de sus zarpas en previsión de uso. Este tórrido mensaje al pueblo se complementa con la constante provocación internacional en una intención que se me escapa. Si lo que se busca es la reacción, entiendo que es una insensatez. Si es una demostración de fuerza, desde occidente no se entiende más que como una amenaza de descerebrados islamistas radicales. Me preocupa.
¿O no es de preocupar el discurso del presidente de toda una nación que anima a eliminar del mapa al estado de Israel, que niega el holocausto judío, que tensa la cuerda de las relaciones internacionales con la carrera nuclear, que se jacta de la fuerza de los suicidas como "recurso", que mantiene secuestrados como rehenes a quince soldados británicos...? Y todo ello envuelto en demagogos discursos en los que se atreve, por ejemplo, a pedir a Gran Bretaña que, ante la próxima liberación de los soldados, no los "castigue por haber dicho la verdad". Sublime.
Y, por último, ruego públicamente a Miss Peras que me disculpe por haber utilizado gran parte de los argumentos con los que ella se me adelantó anteayer, un par de entradas más abajo, como siempre con mejor pluma que la mía.
Hoy, miércoles santo, como miles de cofrades de toda España, miro al cielo implorando que cese la lluvia. La que moja y la que escuece.
Feliz Semana Santa.

martes, 20 de marzo de 2007

Mea culpa

Vengo a confesarme. Sí, soy afiliado y militante del PP y no sólo eso, participo de la vida política de mi barrio con una pequeña responsabilidad municipal que me llena de orgullo y ocupa todo mi escaso tiempo libre.


Pero hoy vengo con un estado de ánimo extraño. Soy padre y hoy ha sido "mi día". También ha sido una fecha especial en mi ámbito familiar por motivos que no vienen al caso. Como solemos hacer los españoles de bien -y los de mal, que pa eso no hay diferencias-, lo he celebrado con una suculenta cenita, familiar claro, en un imponente "comedero" de mi barrio de a 70 euros cubierto. Con un par.


El mismo que me ha faltado para saltarle al cuello al gilipollas que, también muy familiarmente, cenaba en la mesa de al lado. No tendría 25 años pero era el prota de su mesa, de unos diez comensales. Aunque los miembros más canosos de su compañía le rogaban mesura, el mencionado niñato, seguro que al efluvio del estupendo rioja de la casa -un crianza Luis Cañas que yo no conocía pero me ha causado estupenda impresión- no ha dejado de proferir lindísimas y aprendidas -tal vez aprehendidas- soflamas. Me he cansado de escuchar de su linda boquita que si "los asesinos del PP", que si "los hijoputas del PP", que si "la guerra de Irak", que si "las putas banderas de la manifestación", que si Navarra, que si De Juana... y no he hecho nada. Por eso me confieso.


No sé si mi pecado es mortal o venial. Pero con sumo agrado, tras la estupenda tarta de naranja de Blanca (qué manos tiene la condenada), hubiera cogido mi Johnnie con coca, me habría levantado y, dando las buenas noches -lo cortés no quita lo valiente- me hubiese intentado incorporar a la tertulia, más bien monólogo, del gilipollas y su clá familiar. Me sobran argumentos para rebatir sus bocinazos, pero no he tenido el par que mencionaba más arriba, para estropear mi velada familiar y arremeter contra semejante mequetrefe y sus babas. El que me conozca, Miss Peras tú sabes a qué me refiero, sabrá que mi esfuerzo ha sido enorme.


Tal vez lo haya hecho bien. Al menos por el bien de mi compañía familiar. Pero, aún habiendo ignorado a ratos al mentecato, no puedo -ahora que escancio mi último Johnnie con coca en mi casa, ante mi teclado amigo- dejar de acordarme de él. Se me ha escapado vivo...


Aún después de este pequeño regusto amargo, debo reconocer que he tenido una pequeña compensación. He querido empezar este post autotildándome de imbécil y, para ello, he buscado una imagen que ilustrase tal cariñoso adjetivo. He abierto google, he pulsado "imágenes", he tecleado "imbecil", he pulsado "intro" y... entre las primeras apariciones, bajo el epígrafe "imbécil supremo" ha aparecido esta conocida foto. Dios es justo.


Al pulsar sobre ella he desembocado en el blog Liberales Irredentos y he pasado un rato hurgando en él. Os lo aconsejo. Sobre todo la pestaña titulada Pepiño's Place, todo un mosaico de divertidas fotografías de tan peculiar personaje que conseguirán arrancaros una sonrisa.


Ahora estoy un poco más tranquilo... pero el día que pille al niñato pienso darle un repaso dialéctico de los que hacen época. Y es que me sobran argumentos.