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domingo, 18 de noviembre de 2007

Secuestro

Nuestro activo amigo Fin de los Tiempos ha cometido la imprudencia de invitarme a participar en su blog, Unidad y Libertad y yo, que soy muy vanidoso, no he sabido negarme. Acabo de dejar allí mi primera colaboración pero también quiero traerla aquí, a nuestro congreso permanente. Aquí os la dejo tal y como la he redactado allí:

Antes de nada quiero agradecer a Fin de los Tiempos su amable invitación a participar en su blog. Ya somos muchos y espero que seamos muchos más para que nuestra voz llegue limpia y potente en aras de defender la Unidad y la Libertad que son la bandera de este blog y de todos los demócratas convencidos.

La mayoría de vosotros habéis pasado ya por el blog que comparto con otros compañeros afiliados y simpatizantes del Partido Popular (permitidme que utilice el masculino genérico, que el castellano es muy rico, y no caiga en el absurdo del "afiliados y afiliadas") y habéis aportado muchos sabios y sensatos comentarios. Pero si de algo se le acusa a nuestro partido es de no saber "venderse". Es cierto que nuestros logros cuando hemos estado en el gobierno de la nación y en las comunidades que ahora presidimos son incuestionables y envidiados por la izquierda pero no podemos negar que en la mayoría de las ocasiones estos logros pasan casi desapercibidos para una gran parte de los ciudadanos. Nos enfrentamos a dos aspectos simultáneos: nosotros no sabemos llegar a la ciudadanía y ellos tienen un mayor y mejor manejo mediático que nos eclipsa.

Luchar contra esta circunstancia es verdaderamente difícil y, hoy por hoy, es una ardua tarea que apenas está empezando. ¿Cómo? Con nuestra aportación personal, con nuestro día a día, con nuestros comentarios en el bar, en la universidad, en la oficina, en el metro, a la salida de misa, en el gimnasio, en el mercado, de copas... en definitiva, en el día a día. Se nos acusa de ser unos "encorbatados de despacho" y no pisar la calle y, aunque no es cierto, la imagen no nos la quita nadie.

Desde aquí os pido, permitídmelo, que os enorgullezcáis de vuestras ideas, de vuestros principios y, sobre todo, del futuro que con nuestro esfuerzo España vivirá.

Y después de esta pequeña y eufórica perorata, permitidme que os transcriba una nota de prensa del Partido Popular sobre una pregunta de Jorge Moragas al infame gobierno de nuestra nación. Sé que muchas de las iniciativas de nuestros políticos no son conocidas, por eso os traigo hoy aquí este documento. Transcribo la nota íntegra a continuación para que podáis analizar el fondo de la cuestión y, sobre todo, la denigrante actuación de nuestro actual gabinete de exteriores. La nota es la siguiente:

El PP pregunta al Gobierno sobre sus gestiones para la liberación de la niña española secuestrada en Basora

• Jorge Moragas pregunta por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha obtenido la liberación de Sara Ali Moracho, secuestrada en Irak desde hace año y medio

13, nov, ´07.- El Secretario de Relaciones Internacionales del PP y diputado en el Congreso Jorge Moragas ha presentado una pregunta al Gobierno, inquiriendo por las gestiones que éste ha llevado a cabo para agilizar la liberación de Sara Alí Moracho, de 9 años. El texto de la pregunta de Moragas es el siguiente: “¿Por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha obtenido la liberación de la niña española de 9 años Sara Ali Moracho que se halla secuestrada en Irak desde hace un año y medio?”

La niña, ciudadana española, fue secuestrada por su padre, de nacionalidad iraquí, y trasladada a Basora el pasado 1 de septiembre del 2006. La madre, Leticia Moracho Olivares, puso inmediatamente el caso en manos de la policía, cursando poco después INTERPOL una orden internacional de busca y captura para el padre, así como la entrega de la niña a la madre o autoridades consulares competentes en Irak. Tras arduas gestiones, se consigue también que tres jueces transmitan dicha orden a la policía iraquí, que ésta sigue sin ejecutar.

Mientras tanto, la madre solicitaba la ayuda del Ministerio de Exteriores español, que comunica a la familia la imposibilidad de actuar al ser la niña de nacionalidad iraquí. Sin embargo, la niña es española, consta en el Libro de Familia español y en el pasaporte de la madre como española. Nunca ha habido renuncia de nacionalidad por parte de Sara.El 30 de agosto de este año le dijeron a Leticia que se había localizado a Sara e iba a ser entregada a las autoridades británicas. El embajador Javier Rupérez estaba ya camino del aeropuerto para traerse a Sara desde Basora cuando se aborta la operación, supuestamente por la difícil situación en ese momento en la ciudad iraquí.

Según los familiares, el día 25 de septiembre de 2007 el Ministerio de Asuntos Exteriores les informa de que ha llegado la documentación sobre su cuestión a la embajada de Irak (con más de un año de retraso). La familia afirma que tanto el cónsul británico en Basora como el norteamericano han ofrecido su colaboración, pero para que las fuerzas de la coalición puedan trabajar en este asunto se necesita una petición oficial del gobierno español, que no se ha producido.

También se reprocha la falta total de colaboración de la embajada de Irak en Madrid. De hecho, uno de los asuntos no resueltos y sujeto a investigación judicial, es cómo pudo Sara salir de España, quién le incluyó en el pasaporte iraquí del padre y la actuación de la línea aérea. Dado el trabajo del padre en la embajada iraquí, es muy probable que ésta tenga alguna responsabilidad.

Los familiares acusan al Gobierno español de no haberse interesado en este asunto por su hostilidad al Gobierno norteamericano y por el uso electoral que puede significar el tema de Irak.Leticia, la madre, ha solicitado una entrevista con el Ministro Moratinos, recibiendo la contestación de: “El Ministro no le recibirá porque no puede hacer nada en este momento, si se produjera la vuelta de su hija tendrá mucho gusto en recibirles a ambos juntos”. Mientras tanto, la niña sigue soportando la ausencia de su madre en una ciudad sin luz ni agua, foco de recurrentes combates entre chiíes y suníes.

Una vez mas agradezco a Fin de los Tiempos su amable invitación y os aseguro que me siento orgulloso de compartir este espacio con todos vosotros, un espacio que enriquecéis con cada uno de vuestros comentarios.Un fuerte y sincero abrazo para todos.

sábado, 10 de noviembre de 2007

¡Viva el Rey!

Leo hoy en la prensa la bronca que nuestro Monarca ha espetado al personaje de Hugo Chávez, en la Cumbre Iberoamericana que se está celebrando estos días, donde el venezolano ha insultado una vez más a España, al llamar fascista a un presidente de gobierno español, de nuestra actual democracia, con un rotundo "¿Por qué no te callas?". Y digo rotundo porque según se lee en la prensa, ha sido con un gesto airado, de la mano y de la voz. Un señor gesto, digo yo. Porque una cosa es debatir y otra muy distinta es insultar a todo un país. Porque indiferentemente de nuestra ideología, no se puede llamar fascista a un presidente democrático, sea del país que sea, y menos al nuestro. También se han llenado la boca de palabras contra las empresas españolas, que invirtieron en su país y en otros de Sudamérica.

No voy a recordar ahora a todos el intento del subnormal del presidente venezolano de perpetuarse en el poder, mediante modificaciones en su constitución. Si es la legalidad vigente allí, en su país, allá ellos. Espero que no lo sea nunca, pues a mi juicio, eso no es un síntoma de gobierno democrático, sino fascista. Justamente lo que Hugo llama a Aznar.

Incluso un presidente como Zapatero tiene muchas más miras que Hugo Chávez, pues ha sido elegido por sufragio universal, para un periodo de cuatro años que se prolongará más o menos en el tiempo, según lo que decidan los electores, ciudadanos de España. Digo esto porque ya he declarado varias veces en contra de su gobierno (de Zapatero), pero no por ello lo dejo de legitimar y defender como nuestro gobierno, de puertas afuera.

Ante ello, Zapatero le ha recriminado al venezolano su actitud, quizá de manera excesivamente diplomática. Tibia, débil o como se quiera.

Pero el gesto que a mí me ha gustado, por adecuado y enérgico ha sido el de nuestro Rey.

Rotundamente, lo apoyo. Espero que se tenga en cuenta en el futuro para las relaciones entre España y Venezuela.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Los de la fregona


Cuatro entradas más abajo criticábamos a Mohamed VI por mear fuera del tiesto con sus acciones y comentarios fuera de lugar a propósito de la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla. Ya decíamos entonces que la "fortaleza" y la reacción de nuestro gobierno no se haría esperar: han comprado la fregona.

Mohamed VI ha roto en delirios soberanistas y ha azuzado a su pueblo, una vez más, en contra de España. Reclama los derechos "históricos" sobre Ceuta, Melilla y nada menos que las Islas Canarias (lo extraño es que no reclame a Portugal las Azores). Y no lo ha hecho de manera relajada, qué va, ha efectuado declaraciones y amenazas que resultan intolerables y que pueden acarrear desagradables consecuencias.

No vamos a criticar aquí la falsedad argumental marroquí tildando de colonización la ocupación de Ceuta y Melilla. Eso les sirve para soliviantar a sus masas, por lo general incultas y ávidas por atacar al norteño infiel, pero cualquiera que hurgue en los libros de historia podrá rebatir con facilidad esas premisas. Lo preocupante es la insensatez de un dirigente que no tiene el más minimo reparo en volver a prender mechas que deberían estar mojadas.

De casta le viene al galgo. Su padre ya organizó la Marcha Verde, que ahora tanto celebran, aprovechando el momento de incertidumbre política que se vivía en España con un dictador moribundo. Sus desplantes y amenazas hacia España también fueron periódicos como si obedeciesen a los compases de una estudiada partitura. Sin embargo, la monarquia alauita se olvida de que son ellos los que permanecen en la ocupación ilegal del territorio saharaui, nunca avalada por Naciones Unidas y en claro conflicto con el derecho internacional.

Lo cierto es que estos alaridos calmarán en breve. Mohamed VI es un dictador pero no es tonto. Sabe perfectamente que además de sus tradicionales aliados franceses, si quiere mantener o mejorar sus relaciones con la Unión Europea, estas pasan indefectiblemente por Madrid. Marruecos depende de Europa en buena medida y no se puede permitir estropear su primer nexo con ella.

Sin embargo, se echa en falta una respuesta más enérgica por parte del gobierno y la diplomacia españoles. Las amenazas proferidas por el monarca marroquí no han sido siquiera contestadas. Mohamed VI afirmaba, sin rubor alguno, que la visita de nuestros reyes a Ceuta y Melilla constituye un "acto nostálgico de una era sombría y decididamente superada". Su monarquía, en plena era de luz, no proyecta sombra alguna sobre un pueblo sin necesidades de superación. (Me recuerda a la constante del discurso socialista de acusar a los demás de sus propios defectos). Y amenaza con que España debe asumir las consecuencias de estos hechos (otro enlace). Intolerable.

Este discurso, como ya advertía, sólo puede prender mechas de fanatismo que a nada bueno conducen. Fanatismo en ambas direcciones pues si los marroquíes "nos tienen ganas" no es menos cierto que el sentimiento xenófobo hacia ellos también está creciendo en España, alentado por la ingente cantidad de marroquíes sin oficio que vaga por nuestras calles. Reacciones como las de Yahya Yahya -así llamaba yo a mi abuela en mi más tierna infancia-, un senador marroquí que también ha miccionado a kilómetros del orinal al afirmar que "derramarán hasta la última gota de sangre defendiendo a su tierra" y que en el 2015 la bandera marroquí ondeará en las Plazas de Mohamed VI, las que hoy son Plazas de España de Ceuta y Melilla. El pollo en cuestión pronostica un desastre para España peor que el de Annual. Leed un extracto de sus declaraciones aquí, no tienen desperdicio. En definitiva, un exaltado más pero que puede encontrar respuesta en las miles de mentes calenturientas ávidas de notoriedad... o de inmolarse para alcanzar su cielo rebanando la vida al infiel.

Después de haber sido profusamente orinados en la chepa, nuestra respuesta ha sido humilde y moderada: nos hemos remangado y aplicamos la fregona. Moratinos ha justificado al marroquí porque "cada país defiende lo suyo". Nuestro ministro más chocho debe entender que "lo suyo" es Ceuta y Melilla, si no no se entiende. Claro que él contrarrestaba la crisis asistiendo en suelo marroquí a un concierto de El Lebrijano, justo cuando Mohamed VI retiraba su representación diplomática en España. Zapatero, por su parte, avisó a Rajoy antes de la visita asegurando que todo estaba perfectamente controlado con Marruecos, algo que se ha demostrado absolutamente falso. Posteriormente sólo se ha preocupado de afirmar que nuestras relaciones con Marruecos son "tranquilas".

A este paso, cuando la república árabe independiente de Alpilpil se decida a invadir Al-Andalus, nuestro gobierno declarará que lo hacen de forma amistosa y tranquila, programará un concierto de la Pantoja en exaltación de la Alianza de las Civilizaciones y les invitará a continuar Despeñaperros arriba en un alarde de tolerancia y buen rollito.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Meando fuera del tiesto

Esta mañana he ido a dar un beso a mi hijo que estaba estudiando en su habitación y, por la cara que ha puesto, diría que le ha alegrado. Después he ido a hacer lo mismo con el más pequeño que estaba, también en su habitación, haciendo surf como loco en su Play Station. Lo curioso del tema es que la vecina de al lado, la de la letra B, se ha cabreado conmigo y ha empezado a dar gritos desde su terraza berreando no se qué bobadas. Si llamamos a mi hijo mayor Ceuta, Melilla al pequeño y Mohamed VI a mi vecina gruñona, habremos saltado de la metáfora a la absurda realidad.

No me voy a extender demasiado acerca de la conveniencia de conservar Ceuta, Melilla, las Chafarinas, el peñón Vélez de la Gomera o el islote Perejil (hoy me he enterado que se cree que su nombre proviene de una deformación de Pérez Gil, toma ya), pero sí en la inconveniencia del rey de Marruecos que ha llamado a consultas a su embajador en España.

Si a nosotros nos molesta que los hijos de la Pérfida Albión mantengan sus posaderas sobre nuestro peñón de Gibraltar, es lógico comprender el cabreo alahuita por nuestro empeño en conservar nuestras parcelitas africanas. Unos terruños, por cierto, que no nos aportan ná de ná y que suponen un agujero negro en las arcas del estado o, dicho de otra forma, pagamos un güebo para que nuestros soldaditos estén por allí defendiendo cuatro piedras, mandamos helicópteros con víveres, agua, medicamentos... cada dos por tres y ¿qué obtenemos a cambio? Supongo que no serán productos hortofrutícolas ni ganaderos, no. ¡Ah, claro! Son enclaves estratégicos para vigilar la entrada del Mediterráneo, fundamentales en la época en la que los satélites nos leen hasta la etiqueta de los calzoncillos (por cierto, ¿por qué no hacen lo mismo con las pateras?). En fin, como podéis deducir del párrafo anterior, soy de la opinión de devolver al moro todo aquello, incluidas Ceuta y Melilla, pero este es otro tema.

Lo que en verdad me ha cabreado ha sido la reacción de Mohamed VI. Guste o no, hoy por hoy todos aquellos territorios son españoles y ¿qué tiene que decir nadie si el rey de España quiere visitarlos? Absolutamente nada.

Menos mal que la enérgica reacción del gobierno español no se ha hecho esperar... ¡ah, no! que están de puente y no se les puede molestar. Marruecos retira a su embajador y desde nuestro Ministerio de Exteriores se dice que no se piensa tomar ninguna medida. ¡Coño, ya está bien! Una cosa es que nuestros gobernantes se marchen de picnic a la menor ocasión con sus amigos venezolanos, bolivianos o cubanos, pero ¿ni una sola reacción al insulto del moro? ¿Es que les gusta que nos meen en la chepa? Nontiendoná.

En vez de llenársenos la boca con cooperaciones, ayudas y zarandajas, debíamos cantar las cuarenta a estos descerebrados. Ya sabemos que el mundo árabe radical nos la tiene jurada y estos vecinitos sureños no son nada de fiar a este respecto. Que cierren la puerta en Algeciras, que expulsen a todos los que hay aquí que no justifiquen un medio de vida honrado, que le aprieten las tuercas al Mohamed VI y verás cómo deja de armar tanto ruido.

En fin, como sé que Moratinos nos lee cada día y toma nota, puedo suponer lo que hará el lunes cuando vuelva del puente.